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Conoce más de la Hierba Buena

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La hierbabuena o menta (Mentha spicata) es una hierba perenne nativa de Europa, Àfrica y Asia, empleada en gastronomía y perfumería por su aroma intenso y fresco. Es una de las plantas aromáticas más populares.

La hierbabuena no suele sobrepasar los treinta centímetros de altura. Sus hojas tienen forma alargada y bordes aserrados, y las flores nacen de espigas en el extremo más alto y van del color blanco al púrpura. Su origen se sitúa en Europa, África y Asia, aunque hoy su cultivo se extiende por todo el mundo.


Existen unas quince especies de menta distintas, que apenas se pueden distinguir entre sí por su gran parecido. 
Siembra y suelo

Se cultiva muy bien en maceta y en tierra, pero necesita agua en abundancia y un buen drenaje. Requiere suelos frescos y húmedos. Utilizando esquejes se puede obtener una nueva mata de hierbabuena. Después de cuatro o cinco días de haber plantado el esqueje, comienza el crecimiento de la planta. Es muy agradecida para cultivarla, produciendo un rápido espesor y robustos tallos, llenos de hojas de intenso aroma. La altitud del terreno, la humedad, la insolación, la calidad del suelo y los abonos puede variar la producción.
Recolección

A la hora de recolectar la planta, podemos optar por la flor para infusiones o bien recoger los tallos y las hojas. Las ramas pueden cortarse en cualquier momento si se van a utilizar frescas (en la cocina para guisos, para aromatizar estancias). Deben cortarse las ramas cuando la planta está a punto de florecer. Entonces hojas y flores se dejan secar a la sombra y se guardan en recipientes herméticos, en ambiente seco y oscuro.
Propiedades terapéuticas
La hierbabuena es una planta aromática con muchísimas aplicaciones medicinales. Favorece en infusión las digestiones lentas, las inflamaciones del hígado y vesícula, los gases intestinales, alivia de los mareos, combinando propiedades estimulantes y sedantes, según el caso. También es útil como calmante de calambres musculares.
Si mezclamos la infusión con aceite de oliva tendremos un excelente ungüento para curar las quemaduras. Se administra por vía tópica y en compresas. Pero, sin duda, el uso más habitual es para aliviar desórdenes digestivos como la acidez, el dolor de estómago o el estreñimiento. Para sanar este tipo de afecciones podemos recurrir a infusiones de brotes tiernos mezclados con otras plantas como la manzanilla, la granada o la lima, tomadas en ayunas, una o dos veces al día.
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Algunos consejos para los huertos

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Comenzaremos definiendo este nuevo tipo de huertos que se va imponiendo cada vez más como muestra del interés de la sociedad por una alimentación mas sana y de modo casero, lejos de hortalizas transgénicas y frutos producidos industrialmente. 
Así pues, definimos huertos familiares a la zona destinada para la producción de hortalizas para consumo familiar. Este tipo de huertos se suelen dar en viviendas unifamiliares adosadas, pareadas ó individuales. También está en auge ahora el alquiler de pequeños huertos familiares en micro-parcelas hasta de 100 metros cuadrados como alternativa a las personas que no tienen una vivienda de este tipo y desean producir sus propias hortalizas.

Otra tendencia que abre mas posibilidades a personas que no viven en el tipo de viviendas citadas, es lo que se denominan huertos urbanos, porque permiten la opción de tenerlos dentro de las ciudades en áticos, terrazas, o incluso en los balcones de nuestro piso, generalmente son plataformas elevadas o incluso verticales dónde poder cultivar las principales hortalizas para nuestro consumo.
Cómo se clasifican las hortalizas
Lo primero que debemos tener en cuenta es el gasto o consumo que vamos a tener de las hortalizas, en función de ese consumo personal, dispondremos nuestro pequeño espacio.
Una vez de lleno en nuestra labor, para poder cultivar nuestras hortalizas debemos conocer dos clasificaciones de las mismas, las hortalizas se clasifican por la época en que las recolectamos y por la parte de la hortaliza que consumimos.
Así pues, en nuestra primera clasificación, nos encontraremos con:
– Hortalizas de invierno. Si las recolectamos desde Noviembre a Febrero.
– Hortalizas de verano. Si las recolectamos desde Junio a Septiembre. 
Aparte hay algunas hortalizas que pueden cultivarse durante todo el año dependiendo de la climatología del lugar. Por ejemplo, en la Península Ibérica existe un abanico tan amplio de áreas climatológicas, que depende mucho de la zona donde nos encontremos.
Qué sembrar en cada mes
A continuación os detallamos los posibles cultivos en función del mes del año en que estemos:
– En los meses de Noviembre y Diciembre. Sembraremos las hortalizas que consumiremos en primavera y principios de verano, como Guisantes, Habas y Ajos.
– En Abril-Mayo. Dependiendo de las zonas peninsulares, podremos sembrar todas las hortalizas que vamos a consumir a finales de verano, como calabazas, calabacines, tomates tanto Cherris como para ensalada y conserva, pimientos, guindillas, patatas, judías verdes, puerros, grelos, cebollas…
– En Julio-Agosto sembraremos, todas las hortalizas que consumiremos en invierno: Coles de Bruselas, Coliflor, Col de Lombarda, Repollos, Brócoli… y también plantaremos alcachofas y fresas, para la primavera próxima.
– Por último hay un grupo de hortalizas que se pueden cultivar repetidamente a lo largo de todo el año, excepto en los lugares donde los inviernos sean muy crudos como son, las acelgas, espinacas, zanahorias, rabanitos, y todas las que utilizamos para ensaladas como rúcula, canónigos, berros, lechugas, escarolas, etc.
Qué parte consumimos de cada hortaliza
La segunda clasificación de la que hablábamos sobre las hortalizas, es relativa a la parte de ellas que consumimos.
– Consumo de hojas: acelgas, espinacas, repollos, grelos… 
– Consumo de frutos: tomates, pimientos, calabacines, judías verdes…. 
– Consumo de raíces: patatas, ajos, zanahorias, cebollas…. 
Lo tenemos que tener siempre en cuenta a la hora de crear nuestras rotaciones de cultivo ya que no podremos plantar dos veces seguidas en la misma zona (surco, era, ó maceta elevada) una hortaliza de la cual consumamos su misma parte. Es decir, si hemos tenido plantados en un surco tomates, posteriormente a su cosecha en ese surco plantaremos cebollas, ajos… o bien acelgas pero nunca otra hortaliza de la que consumamos su fruto, como pimientos ó calabacines por ejemplo.
El motivo de estas rotaciones es debido a que las plantas consumen del suelo varios tipos de elementos minerales pero dependiendo de lo que más desarrollen consumen un elemento mineral con mayor avidez, así pues, las hortalizas que producen muchas hojas consumen mucho Nitrógeno, las que tienen unas raíces muy productivas consumen mucho Potasio y por último las que producen muchos frutos consumen mucho Fósforo.
Así pues, si repetimos con hortalizas que consumen el mismo elemento mineral al no dejar al suelo de recuperarse de ese elemento nos bajaría mucho la calidad y producción de las mismas.
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Algunos consejos para los huertos

Comenzaremos definiendo este nuevo tipo de huertos que se va imponiendo cada vez más como muestra del interés de la sociedad por una alimentación mas sana y de modo casero, lejos de hortalizas transgénicas y frutos producidos industrialmente. 

Así pues, definimos huertos familiares a la zona destinada para la producción de hortalizas para consumo familiar. Este tipo de huertos se suelen dar en viviendas unifamiliares adosadas, pareadas ó individuales. También está en auge ahora el alquiler de pequeños huertos familiares en micro-parcelas hasta de 100 metros cuadrados como alternativa a las personas que no tienen una vivienda de este tipo y desean producir sus propias hortalizas.



Otra tendencia que abre mas posibilidades a personas que no viven en el tipo de viviendas citadas, es lo que se denominan huertos urbanos, porque permiten la opción de tenerlos dentro de las ciudades en áticos, terrazas, o incluso en los balcones de nuestro piso, generalmente son plataformas elevadas o incluso verticales dónde poder cultivar las principales hortalizas para nuestro consumo.

Cómo se clasifican las hortalizas
Lo primero que debemos tener en cuenta es el gasto o consumo que vamos a tener de las hortalizas, en función de ese consumo personal, dispondremos nuestro pequeño espacio.

Una vez de lleno en nuestra labor, para poder cultivar nuestras hortalizas debemos conocer dos clasificaciones de las mismas, las hortalizas se clasifican por la época en que las recolectamos y por la parte de la hortaliza que consumimos.

Así pues, en nuestra primera clasificación, nos encontraremos con:

– Hortalizas de invierno. Si las recolectamos desde Noviembre a Febrero.

– Hortalizas de verano. Si las recolectamos desde Junio a Septiembre. 

Aparte hay algunas hortalizas que pueden cultivarse durante todo el año dependiendo de la climatología del lugar. Por ejemplo, en la Península Ibérica existe un abanico tan amplio de áreas climatológicas, que depende mucho de la zona donde nos encontremos.



Qué sembrar en cada mes
A continuación os detallamos los posibles cultivos en función del mes del año en que estemos:

– En los meses de Noviembre y Diciembre. Sembraremos las hortalizas que consumiremos en primavera y principios de verano, como Guisantes, Habas y Ajos.

– En Abril-Mayo. Dependiendo de las zonas peninsulares, podremos sembrar todas las hortalizas que vamos a consumir a finales de verano, como calabazas, calabacines, tomates tanto Cherris como para ensalada y conserva, pimientos, guindillas, patatas, judías verdes, puerros, grelos, cebollas…

– En Julio-Agosto sembraremos, todas las hortalizas que consumiremos en invierno: Coles de Bruselas, Coliflor, Col de Lombarda, Repollos, Brócoli… y también plantaremos alcachofas y fresas, para la primavera próxima.

– Por último hay un grupo de hortalizas que se pueden cultivar repetidamente a lo largo de todo el año, excepto en los lugares donde los inviernos sean muy crudos como son, las acelgas, espinacas, zanahorias, rabanitos, y todas las que utilizamos para ensaladas como rúcula, canónigos, berros, lechugas, escarolas, etc.



Qué parte consumimos de cada hortaliza
La segunda clasificación de la que hablábamos sobre las hortalizas, es relativa a la parte de ellas que consumimos.

– Consumo de hojas: acelgas, espinacas, repollos, grelos… 

– Consumo de frutos: tomates, pimientos, calabacines, judías verdes…. 

– Consumo de raíces: patatas, ajos, zanahorias, cebollas…. 

Lo tenemos que tener siempre en cuenta a la hora de crear nuestras rotaciones de cultivo ya que no podremos plantar dos veces seguidas en la misma zona (surco, era, ó maceta elevada) una hortaliza de la cual consumamos su misma parte. Es decir, si hemos tenido plantados en un surco tomates, posteriormente a su cosecha en ese surco plantaremos cebollas, ajos… o bien acelgas pero nunca otra hortaliza de la que consumamos su fruto, como pimientos ó calabacines por ejemplo.

El motivo de estas rotaciones es debido a que las plantas consumen del suelo varios tipos de elementos minerales pero dependiendo de lo que más desarrollen consumen un elemento mineral con mayor avidez, así pues, las hortalizas que producen muchas hojas consumen mucho Nitrógeno, las que tienen unas raíces muy productivas consumen mucho Potasio y por último las que producen muchos frutos consumen mucho Fósforo.

Así pues, si repetimos con hortalizas que consumen el mismo elemento mineral al no dejar al suelo de recuperarse de ese elemento nos bajaría mucho la calidad y producción de las mismas.
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Datos interesantes sobre el dato de la Uva

La uva es el origen del vino y el cava, bebidas con las que probablemente muchos brindarán en Nochevieja para recibir el Año Nuevo. Si los campos no estuvieran poblados por enormes viñedos rebosantes de jugosas y dulces uvas, más de uno tendría que llenar su copa esta Navidad con algún tipo de zumo, agua o sustancia similar. 

La vid es un arbusto leñoso, y como tal, puede tener una vida muy longeva, llegando incluso a sobrepasar el centenar de años, aunque tarda entre 3 y 5 en madurar. Hasta entonces es incapaz de producir frutos y ha de ser mimada para que crezca sana y vigorosa.
Tiene que soportar tanto el frío del invierno como las épocas de sequía, por eso no puede vivir en regiones con temperaturas extremas: ni a demasiada altitud, ni cerca de los polos o desiertos.
El tronco y los sarmientos sólo sirven para transportar el agua y los componentes minerales. Sus enormes hojas, conocidas en algunos lugares como ‘pámpanas’, son la principal fuente de energía de la planta.
Su importancia en la Historia
El cultivo de la vid ha condicionado la evolución de la humanidad a lo largo de los años. Como necesita cuidados prácticamente durante todo el año, favoreció el sedentarismo entre sus primeros explotadores, y con ello contribuyó a la formación de aldeas y ciudades.
Su importancia se ve reflejada en las referencias que, con el predominio de las distintas civilizaciones, nos han ido quedando a través del tiempo. Las primeras surgieron ya en el Antiguo Egipto: representaciones gráficas del vino o la vid sobre tablillas y papiros funerarios.
Los griegos, 1.000 años antes de Cristo, exportaron la vid, junto con su cultura y sus costumbres, allá donde se extendía su área de influencia. De esta forma se originó, en todo el Mediterráneo occidental, una tradición vitivinícola que llega hasta nuestros días, y que alcanza su máxima expresión en Francia, Italia y España.
Ellos fueron los primeros en venerar a un Dios de la vid y el vino, Dionisos, que más tarde, con el imperio construido por los romanos, cambiaría de nombre para convertirse en Baco. La vid viajó con estos últimos por las vías de comunicación que construyeron a lo largo de sus vastos dominios, despejando de bosques amplias zonas que luego empleaban para su cultivo.
Después, el cristianismo tomó el vino como uno de sus símbolos más significativos y propagó el cultivo de la vid en toda su zona de influencia, transportando la variedad europea hasta América en uno de los primeros viajes de Colón.
El lloro de la vid
Permanece aletargada durante todo el invierno a la espera de que el tiempo mejore para recobrar sus funciones vitales. Es en ese momento, en marzo, cuando comienza el proceso conocido como el ‘lloro’ de la vid. La planta despierta, la savia se pone en movimiento y empiezan a surgir los frutos, al principio verdes y muy pequeños por su gran carga de clorofila.
Las características de la uva dependen de la variedad a la que pertenece y de las condiciones ambientales en que se desarrolla. La mezcla de ácidos que contiene y la cantidad de cada uno de ellos, definitorios del producto final, serán distintas según la humedad, la luz y la temperatura de cada zona.
Cuando el verde de la uva se va perdiendo y comienza a cambiar de color, se le llama envero. Si se trata de alguna variedad de tinta, pasará a rojo, y si es variedad blanca, a amarillo. Los ácidos que en ese momento predominan en el fruto irán cediendo terreno a los azúcares debido al proceso de maduración, gracias a lo cual tomará ese característico gusto dulzón.
Las partes de madera de la cepa también acumulan azúcares contribuyendo a endulzar la uva, por eso los campos más viejos dan unos frutos más regulares y de una calidad más estable. Las especies más importantes para la agricultura son vitis labrusca, vitis rupestres, vitis riparia y vitis vinífera (que es la vid común o europea).
La vendimia
Esta costumbre centenaria forma parte de la vida de muchos pueblos, cuya principal fuente de riqueza ha sido tradicionalmente el cultivo de la vid y la cosecha de la uva. En ellos se ha vivido la época de recolección como una fiesta que recompensa los esfuerzos realizados durante todo un año.
Actualmente, las máquinas van comiendo terreno a la vendimia manual. Pero es necesaria la adaptación del viñedo a esas máquinas, y por eso, entre septiembre y octubre, aún se puede ver a los jornaleros, doblados sobre sí mismos, rompiendo el horizonte de los campos y soportando las inclemencias del tiempo -a veces del frío y a veces del calor- para desnudar las cepas en la última etapa de la campaña.
Decidir el momento adecuado en que debe comenzar la vendimia es muy importante, repercutirá sustancialmente en la calidad de los vinos que se extraen de la uva. Con una recolección temprana, serán más afrutados y ligeros en alcohol; en cambio, retrasándola, se obtendrá mayor grado alcohólico.
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Datos interesantes sobre el dato de la Uva

La uva es el origen del vino y el cava, bebidas con las que probablemente muchos brindarán en Nochevieja para recibir el Año Nuevo. Si los campos no estuvieran poblados por enormes viñedos rebosantes de jugosas y dulces uvas, más de uno tendría que llenar su copa esta Navidad con algún tipo de zumo, agua o sustancia similar. 




La vid es un arbusto leñoso, y como tal, puede tener una vida muy longeva, llegando incluso a sobrepasar el centenar de años, aunque tarda entre 3 y 5 en madurar. Hasta entonces es incapaz de producir frutos y ha de ser mimada para que crezca sana y vigorosa.

Tiene que soportar tanto el frío del invierno como las épocas de sequía, por eso no puede vivir en regiones con temperaturas extremas: ni a demasiada altitud, ni cerca de los polos o desiertos.
El tronco y los sarmientos sólo sirven para transportar el agua y los componentes minerales. Sus enormes hojas, conocidas en algunos lugares como ‘pámpanas’, son la principal fuente de energía de la planta.

Su importancia en la Historia
El cultivo de la vid ha condicionado la evolución de la humanidad a lo largo de los años. Como necesita cuidados prácticamente durante todo el año, favoreció el sedentarismo entre sus primeros explotadores, y con ello contribuyó a la formación de aldeas y ciudades.
Su importancia se ve reflejada en las referencias que, con el predominio de las distintas civilizaciones, nos han ido quedando a través del tiempo. Las primeras surgieron ya en el Antiguo Egipto: representaciones gráficas del vino o la vid sobre tablillas y papiros funerarios.

Los griegos, 1.000 años antes de Cristo, exportaron la vid, junto con su cultura y sus costumbres, allá donde se extendía su área de influencia. De esta forma se originó, en todo el Mediterráneo occidental, una tradición vitivinícola que llega hasta nuestros días, y que alcanza su máxima expresión en Francia, Italia y España.
Ellos fueron los primeros en venerar a un Dios de la vid y el vino, Dionisos, que más tarde, con el imperio construido por los romanos, cambiaría de nombre para convertirse en Baco. La vid viajó con estos últimos por las vías de comunicación que construyeron a lo largo de sus vastos dominios, despejando de bosques amplias zonas que luego empleaban para su cultivo.

Después, el cristianismo tomó el vino como uno de sus símbolos más significativos y propagó el cultivo de la vid en toda su zona de influencia, transportando la variedad europea hasta América en uno de los primeros viajes de Colón.

El lloro de la vid
Permanece aletargada durante todo el invierno a la espera de que el tiempo mejore para recobrar sus funciones vitales. Es en ese momento, en marzo, cuando comienza el proceso conocido como el ‘lloro’ de la vid. La planta despierta, la savia se pone en movimiento y empiezan a surgir los frutos, al principio verdes y muy pequeños por su gran carga de clorofila.
Las características de la uva dependen de la variedad a la que pertenece y de las condiciones ambientales en que se desarrolla. La mezcla de ácidos que contiene y la cantidad de cada uno de ellos, definitorios del producto final, serán distintas según la humedad, la luz y la temperatura de cada zona.
Cuando el verde de la uva se va perdiendo y comienza a cambiar de color, se le llama envero. Si se trata de alguna variedad de tinta, pasará a rojo, y si es variedad blanca, a amarillo. Los ácidos que en ese momento predominan en el fruto irán cediendo terreno a los azúcares debido al proceso de maduración, gracias a lo cual tomará ese característico gusto dulzón.

Las partes de madera de la cepa también acumulan azúcares contribuyendo a endulzar la uva, por eso los campos más viejos dan unos frutos más regulares y de una calidad más estable. Las especies más importantes para la agricultura son vitis labrusca, vitis rupestres, vitis riparia y vitis vinífera (que es la vid común o europea).

La vendimia
Esta costumbre centenaria forma parte de la vida de muchos pueblos, cuya principal fuente de riqueza ha sido tradicionalmente el cultivo de la vid y la cosecha de la uva. En ellos se ha vivido la época de recolección como una fiesta que recompensa los esfuerzos realizados durante todo un año.
Actualmente, las máquinas van comiendo terreno a la vendimia manual. Pero es necesaria la adaptación del viñedo a esas máquinas, y por eso, entre septiembre y octubre, aún se puede ver a los jornaleros, doblados sobre sí mismos, rompiendo el horizonte de los campos y soportando las inclemencias del tiempo -a veces del frío y a veces del calor- para desnudar las cepas en la última etapa de la campaña.

Decidir el momento adecuado en que debe comenzar la vendimia es muy importante, repercutirá sustancialmente en la calidad de los vinos que se extraen de la uva. Con una recolección temprana, serán más afrutados y ligeros en alcohol; en cambio, retrasándola, se obtendrá mayor grado alcohólico.
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Conoce el Pohutuhawa, es un árbol de navidad para Nueva Zelanda

El Metrodideros excelsa es un árbol perennifolio de la familia de los mirtos que produce un conjunto de flores maravillosas y dignas de ver. Esta gran copa llena de flores rojas es lo que le hace tan llamativo e importante en su país. 
De Nueva Zelanda
El potutukawa es una de doce especies de Metrosideros endémicas de Nueva Zelanda. Se extiende principalmente por las regiones de la Isla del Norte de Nueva Zelanda y en los lagos del área de Rotorua.
Se le ha denominada Árbol de Navidad de Nueva Zelanda por su origen  y porque crece en Navidad con preciosas flores rojo brillante.
Características
Este árbol de copa redonda puede llegar a medir 20 metros de altura y es muy fuerte y resistente. Es capaz de mantenerse en situacoiones precarias y casi verticales.
Florece de noviembre a enero, justo en Navidad, y nos regala un conjunto de flores color carmesí que le han dado este nombre de Árbol de Navidad.
Además, es un árbol muy longevo que vive decenas de años.
Cuidados
Son árboles vigorosos y fáciles de cultivar. Cada vez se adaptan a climas más variados ya que han sido introducidos en España o Inglaterra, por ejemplo.
No soportan temperaturas muy extremas, ya que el calor intenso o las heladas pueden perjudicarle. Le gusta bastante el sol y la humedad. 
Prefiere suelos fertiles, húmedos, arcillosos o arenosos y bien drenados.
Propiedades medicianales
Tanto su corteza como el néctar de sus flores se utiliza a nivel medicial. El néctar es ligeramente endulzado y era usado por los Maoris para cicatrizar y remediar la tos. 
Estos también usaban la madera para construir palas de remo y otros utensilios.
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Conoce el Pohutuhawa, es un árbol de navidad para Nueva Zelanda

El Metrodideros excelsa es un árbol perennifolio de la familia de los mirtos que produce un conjunto de flores maravillosas y dignas de ver. Esta gran copa llena de flores rojas es lo que le hace tan llamativo e importante en su país. 



De Nueva Zelanda
El potutukawa es una de doce especies de Metrosideros endémicas de Nueva Zelanda. Se extiende principalmente por las regiones de la Isla del Norte de Nueva Zelanda y en los lagos del área de Rotorua.

Se le ha denominada Árbol de Navidad de Nueva Zelanda por su origen  y porque crece en Navidad con preciosas flores rojo brillante.

Características
Este árbol de copa redonda puede llegar a medir 20 metros de altura y es muy fuerte y resistente. Es capaz de mantenerse en situacoiones precarias y casi verticales.

Florece de noviembre a enero, justo en Navidad, y nos regala un conjunto de flores color carmesí que le han dado este nombre de Árbol de Navidad.

Además, es un árbol muy longevo que vive decenas de años.

Cuidados
Son árboles vigorosos y fáciles de cultivar. Cada vez se adaptan a climas más variados ya que han sido introducidos en España o Inglaterra, por ejemplo.

No soportan temperaturas muy extremas, ya que el calor intenso o las heladas pueden perjudicarle. Le gusta bastante el sol y la humedad. 
Prefiere suelos fertiles, húmedos, arcillosos o arenosos y bien drenados.

Propiedades medicianales
Tanto su corteza como el néctar de sus flores se utiliza a nivel medicial. El néctar es ligeramente endulzado y era usado por los Maoris para cicatrizar y remediar la tos. 

Estos también usaban la madera para construir palas de remo y otros utensilios.
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Pérgolas para decorar elegantemente tu jardín

Una de las formas más decorativas de ‘amueblar’ tu jardín es instalar una pérgola. Este tipo de mueble de exterior está hecho normalmente de madera, en forma de armazón, que puede hacer las veces de porche o bien de elegante cobertizo cubierto de enredaderas. Las posibilidades decorativas que ofrecen estas estructuras son muchas gracias a la amplia variedad de modelos disponibles en las tiendas especializadas.
Las pérgolas se hacen a medida o bien se compran las piezas hechas, y, asimismo, el montaje puede correr a cargo del distribuidor o fabricante, o ponerte tú mismo con ella. Gracias a las pérgolas, el jardín pasa a ser una estancia más de la casa y mantiene la intimidad hogareña de la zona de la parcela que hayamos elegido para ubicarla.     
Decora con plantas
Una opción es hacer una estancia vegetal: si sembramos enredaderas, por ejemplo, hiedra, obtendremos un buen cobertizo natural que nos permitirá comer o cenar al aire libre cuando haga buen tiempo. También se pueden instalar toldos, que nos ayudarán a tamizar la luz desde el primer momento, sin esperar a que se desarrollen las plantas. 
La pérgola además es ideal para que los niños jueguen fuera de casa, sin que el sol o la lluvia incidan directamente sobre ellos. También podemos apostar por farolillos o velas que darán un ambiente más acogedor en las noches de verano. 
Variedad de modelos
Existen pérgolas simples, excelentes cubiertas para pequeños rincones o terrazas, o bien dobles o riples, para jardines de grandes dimensiones, que incorporan rejillas o celosías muy decorativas como separación entre las diversas estructuras. Aparte del aspecto natural de la madera (en pino, arce, etc; maciza o laminada), también se pueden adquirir modelos lacados en colores muy diversos.
Respecto al estilo de las pérgolas, las hay con regusto clásico, recargadas o sobrias, así como otras opciones más atrevidas. Por ejemplo, en el caso de jardines con plantas exóticas, podrás decantarte por las pérgolas tropicales, en forma circular, que se cubren con el típico techado de hoja seca de palmera u otros materiales similares. Normalmente tienen forma de cabaña y son muy típicas en los jardines que disponen también de piscina, lo que le da al exterior un toque muy veraniego.

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Pérgolas para decorar elegantemente tu jardín

Una de las formas más decorativas de ‘amueblar’ tu jardín es instalar una pérgola. Este tipo de mueble de exterior está hecho normalmente de madera, en forma de armazón, que puede hacer las veces de porche o bien de elegante cobertizo cubierto de enredaderas. Las posibilidades decorativas que ofrecen estas estructuras son muchas gracias a la amplia variedad de modelos disponibles en las tiendas especializadas.



Las pérgolas se hacen a medida o bien se compran las piezas hechas, y, asimismo, el montaje puede correr a cargo del distribuidor o fabricante, o ponerte tú mismo con ella. Gracias a las pérgolas, el jardín pasa a ser una estancia más de la casa y mantiene la intimidad hogareña de la zona de la parcela que hayamos elegido para ubicarla.     
Decora con plantas
Una opción es hacer una estancia vegetal: si sembramos enredaderas, por ejemplo, hiedra, obtendremos un buen cobertizo natural que nos permitirá comer o cenar al aire libre cuando haga buen tiempo. También se pueden instalar toldos, que nos ayudarán a tamizar la luz desde el primer momento, sin esperar a que se desarrollen las plantas. 

La pérgola además es ideal para que los niños jueguen fuera de casa, sin que el sol o la lluvia incidan directamente sobre ellos. También podemos apostar por farolillos o velas que darán un ambiente más acogedor en las noches de verano. 

Variedad de modelos
Existen pérgolas simples, excelentes cubiertas para pequeños rincones o terrazas, o bien dobles o riples, para jardines de grandes dimensiones, que incorporan rejillas o celosías muy decorativas como separación entre las diversas estructuras. Aparte del aspecto natural de la madera (en pino, arce, etc; maciza o laminada), también se pueden adquirir modelos lacados en colores muy diversos.
Respecto al estilo de las pérgolas, las hay con regusto clásico, recargadas o sobrias, así como otras opciones más atrevidas. Por ejemplo, en el caso de jardines con plantas exóticas, podrás decantarte por las pérgolas tropicales, en forma circular, que se cubren con el típico techado de hoja seca de palmera u otros materiales similares. Normalmente tienen forma de cabaña y son muy típicas en los jardines que disponen también de piscina, lo que le da al exterior un toque muy veraniego.


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Las bondades del kiwi

El nombre científico del Kiwi es Actinidia chinensis y proviene de la familia de las Actinidiáceas, de origen chino. Sus hojas son redondeadas y verdes y florece en primavera, donde antes de regalarnos sus increíbles frutos, nos deleita con la fragancia exquisita de sus blancas flores.
Os recomendamos cultivar kiwi en vuestro jardín porque no sólo podréis disfrutar de esta deliciosa fruta, sino que además, a nivel ornamental es perfecta para cubrir paredes, vallas, pérgolas… cualquier soporte donde pueda enredarse y soporte un gran peso. Puede llegar a medir hasta 9 metros de altura.
El kiwi y la salud
Evitar los resfriados y procesos gripales es uno de los principales objetivos durante las estaciones de otoño e invierno. Para ello, no hay nada mejor que consumir productos naturales que favorezcan el buen funcionamiento del sistema inmunológico y que, por lo tanto, potencien la capacidad de las defensas.
La vitamina C y sus propiedades antioxidantes tienen un papel determinante en este sentido, por lo que en esta época del año es importante asegurar que proveemos a nuestro organismo de, al menos, el mínimo recomendado.
De entre las frutas de las que se puede obtener vitamina C, destacan los kiwis como una opción exquisita, saludable y baja en calorías. Además de ricos en vitamina C, los kiwis poseen fibra, ácido fólico y un índice glucémico bajo. Son perfectos para tomar a cualquier hora del día, ya sea como tentempié a media mañana o tarde, o como postre tras alguna de las comidas principales. Gracias a que se pueden partir en dos mitades y comer con una cuchara al igual que un postre lácteo, son perfectos para llevar en el bolso o mochila y consumirlos en cualquier sitio.

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Las bondades del kiwi

El nombre científico del Kiwi es Actinidia chinensis y proviene de la familia de las Actinidiáceas, de origen chino. Sus hojas son redondeadas y verdes y florece en primavera, donde antes de regalarnos sus increíbles frutos, nos deleita con la fragancia exquisita de sus blancas flores.

Os recomendamos cultivar kiwi en vuestro jardín porque no sólo podréis disfrutar de esta deliciosa fruta, sino que además, a nivel ornamental es perfecta para cubrir paredes, vallas, pérgolas… cualquier soporte donde pueda enredarse y soporte un gran peso. Puede llegar a medir hasta 9 metros de altura.

El kiwi y la salud

Evitar los resfriados y procesos gripales es uno de los principales objetivos durante las estaciones de otoño e invierno. Para ello, no hay nada mejor que consumir productos naturales que favorezcan el buen funcionamiento del sistema inmunológico y que, por lo tanto, potencien la capacidad de las defensas.

La vitamina C y sus propiedades antioxidantes tienen un papel determinante en este sentido, por lo que en esta época del año es importante asegurar que proveemos a nuestro organismo de, al menos, el mínimo recomendado.

De entre las frutas de las que se puede obtener vitamina C, destacan los kiwis como una opción exquisita, saludable y baja en calorías. Además de ricos en vitamina C, los kiwis poseen fibra, ácido fólico y un índice glucémico bajo. Son perfectos para tomar a cualquier hora del día, ya sea como tentempié a media mañana o tarde, o como postre tras alguna de las comidas principales. Gracias a que se pueden partir en dos mitades y comer con una cuchara al igual que un postre lácteo, son perfectos para llevar en el bolso o mochila y consumirlos en cualquier sitio.

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Consejos para proteger las flores del viento

En ocasiones, aunque dispongamos de una buena superficie de terraza o jardín donde cultivar nuestras plantas preferidas, los factores ambientales se vuelven en nuestra contra y, como el viento, acaban con nuestros más preciados tesoros florales. Un contratiempo para el que solo existen dos soluciones: una buena defensa o aliarse con el enemigo.
Si nos decantamos por una buena defensa y queremos mantener intactas nuestras plantas preferidas, sean o no resistentes al viento, lo primero que hemos de hacer es protegerlas. Para ello, podemos usar pantallas protectoras naturales, como es el caso de los setos o los arbustos, o artificiales, como los paneles de plástico o rejillas de madera que venden ya confeccionados en las tiendas de jardinería. Si, además, agrupamos las macetas, se refugiarán unas a otras contra el viento de mejor forma que estando aisladas, una variante con la que también mejoraremos la decoración en el jardín o la terraza.
Las palmeras son otra solución óptima frente al viento y, en maceta, podemos utilizar varias a modo de barrera protectora consiguiendo además un aspecto claramente tropical en el ambiente. Una elección que podemos combinar con otras plantas también resistentes al viento entre las que encontramos las coníferas, un grupo en el que resaltan por su tamaño y forma las enanas. Las variedades cupressus lambertiana, cupressus arizonica y thuya esmeralda también juegan un papel importante en la protección de nuestro jardín o terraza frente a los azotes del viento. En cuanto a las especies de plantas que podemos usar para decorar, la erinacea anthyllis, con flores de color azul-violeta, quedará perfecta en cualquier rincón al aire libre, gracias a una demostrada resistencia al viento, algo de lo que también presumen las verbenas y algunas gramíneas. Un amplio tapiz para que ningún gusto quede por cubrir a la hora de decorar una terraza o jardín con plantas resistentes al viento.
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Consejos para proteger las flores del viento

En ocasiones, aunque dispongamos de una buena superficie de terraza o jardín donde cultivar nuestras plantas preferidas, los factores ambientales se vuelven en nuestra contra y, como el viento, acaban con nuestros más preciados tesoros florales. Un contratiempo para el que solo existen dos soluciones: una buena defensa o aliarse con el enemigo.



Si nos decantamos por una buena defensa y queremos mantener intactas nuestras plantas preferidas, sean o no resistentes al viento, lo primero que hemos de hacer es protegerlas. Para ello, podemos usar pantallas protectoras naturales, como es el caso de los setos o los arbustos, o artificiales, como los paneles de plástico o rejillas de madera que venden ya confeccionados en las tiendas de jardinería. Si, además, agrupamos las macetas, se refugiarán unas a otras contra el viento de mejor forma que estando aisladas, una variante con la que también mejoraremos la decoración en el jardín o la terraza.

Las palmeras son otra solución óptima frente al viento y, en maceta, podemos utilizar varias a modo de barrera protectora consiguiendo además un aspecto claramente tropical en el ambiente. Una elección que podemos combinar con otras plantas también resistentes al viento entre las que encontramos las coníferas, un grupo en el que resaltan por su tamaño y forma las enanas. Las variedades cupressus lambertiana, cupressus arizonica y thuya esmeralda también juegan un papel importante en la protección de nuestro jardín o terraza frente a los azotes del viento. En cuanto a las especies de plantas que podemos usar para decorar, la erinacea anthyllis, con flores de color azul-violeta, quedará perfecta en cualquier rincón al aire libre, gracias a una demostrada resistencia al viento, algo de lo que también presumen las verbenas y algunas gramíneas. Un amplio tapiz para que ningún gusto quede por cubrir a la hora de decorar una terraza o jardín con plantas resistentes al viento.
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Conoce un poco sobre los nutrientes en las plantas

Abonar las plantas es uno de los procesos esenciales para conseguir que nuestras plantas esten siempre sanas, pero además si queremos que estas se puedan desarrollar con toda normalidad,  evitando así el ataque de plagas, siempre nos vendrá bien el saber cuáles son los mejores nutrientes para ellas y de este modo sabremos cómo cuidar nuestras plantas de interior.
Nutrientes en las plantas:
  • Las plantas necesitan una serie de 13 elementos químicos que son esenciales para vivir y desarrollarse. Principalmente, la planta obtiene sus nutrientes del suelo y a través del agua que absorben por las raíces.
  • Estos 13 elementos podemos agruparlos en dos grupos diferentes de nutrientes. Estos son el grupo de los Macronutrientes y Micronutrientes.

Nutrientes macronutrientes:
  • En el grupo de los macronutrientes, encontramos aquellos que las plantas absorben en grandes cantidades y son esenciales para que puedan crecer de un modo sano y seguro.
  • Entre ellos encontramos al Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Magnesio y Azufre, todos ellos se suelen encontrar en el agua, aunque en una cantidad muy pequeña por lo que podemos aportarlos a nuestras plantas con el uso de fertilizantes.
  • De entre todos, los fertilizantes que podemos considerar como más “comunes” y que contienen loso macronutrientes serán aquellos que se conoce cómoMAP, y que cuentan con la dosis o cantidad necesaria de  sulfato de potasio, nitrato de amonio, nitrato de potasio.
  • En cuanto al calcio, magnesio y azufre y que son también del grupo de los macronutrientes necesarios, tenemos que decir que también los encontramos en concentraciones de agua, aunque depende de si esta está estancada o no, puede que provoque una reacción adversa para la planta.
  • Podemos encontrar fertilizantes que cuentan con estos nutrientes aunque siempre deberémos controlar mucho la cantidad utilizada ya que por ejemplo, un exceso de zinc puede que provoque efectos adversos e incluso limitar el consumo de nitrato.

Nutrientes micronutrientes:
  • Por otro lado tenemos el grupo de los Micronutrientes, que si bien son absorvidos en menor cantidad, son tan necesarios como los macronutrientes. En este grupo podremos encontrar el Hierro, Zinc, Manganeso, Boro, Cobre, Molibdeno y Cloro.
  • De todos ellos quizás el hierro es el que muchas veces podemos considerar en el grupo de los macronutrientes ya que son muchas las plantas que necesitan de este nutriente para crecer fuertes y sanas. De hecho muchas veces notamos que las hojas más jóvenes se vuelven amarillas o blancas y se secan y eso es por falta de hierro.
  • Por otro lado la ausencia de Boro en las plantas provocará el que las plantas puedan crecer de una manera mucho más lenta.
  • Consecuencias de la falta de nutrientes en las plantas:
  • Si bien todos estos elementos se encuentran en el suelo, a veces la concentración de alguno de ellos puede disminuir o bien la planta no logra absorverlos.
  • Así es como comienzan a aparecer algunos síntomas, como en el caso en el que las hojas comienzan a decolorarse y se tornan de color amarillento mientras que sus nervios continúan verdes.
  • En este caso estaríamos frente a una clorosis férrica o también llamada carencia de hierro.
  • Recuerden que con el abonado, aportamos lo necesario.

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Conoce un poco sobre los nutrientes en las plantas

Abonar las plantas es uno de los procesos esenciales para conseguir que nuestras plantas esten siempre sanas, pero además si queremos que estas se puedan desarrollar con toda normalidad,  evitando así el ataque de plagas, siempre nos vendrá bien el saber cuáles son los mejores nutrientes para ellas y de este modo sabremos cómo cuidar nuestras plantas de interior.

Nutrientes en las plantas:
  • Las plantas necesitan una serie de 13 elementos químicos que son esenciales para vivir y desarrollarse. Principalmente, la planta obtiene sus nutrientes del suelo y a través del agua que absorben por las raíces.
  • Estos 13 elementos podemos agruparlos en dos grupos diferentes de nutrientes. Estos son el grupo de los Macronutrientes y Micronutrientes.



Nutrientes macronutrientes:
  • En el grupo de los macronutrientes, encontramos aquellos que las plantas absorben en grandes cantidades y son esenciales para que puedan crecer de un modo sano y seguro.
  • Entre ellos encontramos al Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Magnesio y Azufre, todos ellos se suelen encontrar en el agua, aunque en una cantidad muy pequeña por lo que podemos aportarlos a nuestras plantas con el uso de fertilizantes.
  • De entre todos, los fertilizantes que podemos considerar como más “comunes” y que contienen loso macronutrientes serán aquellos que se conoce cómoMAP, y que cuentan con la dosis o cantidad necesaria de  sulfato de potasio, nitrato de amonio, nitrato de potasio.
  • En cuanto al calcio, magnesio y azufre y que son también del grupo de los macronutrientes necesarios, tenemos que decir que también los encontramos en concentraciones de agua, aunque depende de si esta está estancada o no, puede que provoque una reacción adversa para la planta.
  • Podemos encontrar fertilizantes que cuentan con estos nutrientes aunque siempre deberémos controlar mucho la cantidad utilizada ya que por ejemplo, un exceso de zinc puede que provoque efectos adversos e incluso limitar el consumo de nitrato.



Nutrientes micronutrientes:
  • Por otro lado tenemos el grupo de los Micronutrientes, que si bien son absorvidos en menor cantidad, son tan necesarios como los macronutrientes. En este grupo podremos encontrar el Hierro, Zinc, Manganeso, Boro, Cobre, Molibdeno y Cloro.
  • De todos ellos quizás el hierro es el que muchas veces podemos considerar en el grupo de los macronutrientes ya que son muchas las plantas que necesitan de este nutriente para crecer fuertes y sanas. De hecho muchas veces notamos que las hojas más jóvenes se vuelven amarillas o blancas y se secan y eso es por falta de hierro.
  • Por otro lado la ausencia de Boro en las plantas provocará el que las plantas puedan crecer de una manera mucho más lenta.
  • Consecuencias de la falta de nutrientes en las plantas:
  • Si bien todos estos elementos se encuentran en el suelo, a veces la concentración de alguno de ellos puede disminuir o bien la planta no logra absorverlos.
  • Así es como comienzan a aparecer algunos síntomas, como en el caso en el que las hojas comienzan a decolorarse y se tornan de color amarillento mientras que sus nervios continúan verdes.
  • En este caso estaríamos frente a una clorosis férrica o también llamada carencia de hierro.
  • Recuerden que con el abonado, aportamos lo necesario.

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Algunos datos sobre la planta Ajo de oso

Esta planta se adapta bastante bien a suelos húmedos e incluso un poco secos. Este debe ser rico en nutrientes y con un pH superior a 5.
 A esta planta le gusta la sombra.
Lo mejor es que se encuentre en lugares con temperatura media, ni mucho calor ni mucho frio. Moriría con temperaturas extremas o grandes heladas.
Es una planta perenne aromática y con grandes propiedades muy utilizada a nivel culinario y medicinal.
Curiosidades
  • Es una planta medicinal indicada para mejorar enfermedades de la piel, favorecer el estómago y los intestinos, combatir diarreas, purificar la sangre y favorecer los trastornos cardiacos o el insomnio.
  • Es muy utilizada a nivel culinario como condimento junto al aceite, en ensaladas, para enriquecer las sopas y otras comidas… Normalmente se utiliza junto a otros condimentos.
  • Las hojas frescas picadas se utilizan para aliñar.
  • Su nombre viene dado porque su olor es a ajo.
  • Se dice que las propiedades de esta planta son similares a las de un ajo común.

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Algunos datos sobre la planta Ajo de oso

Esta planta se adapta bastante bien a suelos húmedos e incluso un poco secos. Este debe ser rico en nutrientes y con un pH superior a 5.


 A esta planta le gusta la sombra.
Lo mejor es que se encuentre en lugares con temperatura media, ni mucho calor ni mucho frio. Moriría con temperaturas extremas o grandes heladas.
Es una planta perenne aromática y con grandes propiedades muy utilizada a nivel culinario y medicinal.
Curiosidades
  • Es una planta medicinal indicada para mejorar enfermedades de la piel, favorecer el estómago y los intestinos, combatir diarreas, purificar la sangre y favorecer los trastornos cardiacos o el insomnio.
  • Es muy utilizada a nivel culinario como condimento junto al aceite, en ensaladas, para enriquecer las sopas y otras comidas… Normalmente se utiliza junto a otros condimentos.
  • Las hojas frescas picadas se utilizan para aliñar.
  • Su nombre viene dado porque su olor es a ajo.
  • Se dice que las propiedades de esta planta son similares a las de un ajo común.

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Información sobre el Potus, una planta de interior

Parece ser que los potus es una de las especies  preferidas cuando se trata de plantas de interiores. Los potus son plantas con hermosas hojas decorativas y son formidables para macetas colgantes.
Caracteríscas y del Potus:
  • Una de las principales características de este tipo de plantas es que suelen ser bastante resistentes y de hecho son capaces de desarrollarse con facilidad,  en casi cualquier lado que se las ubique.
  • Aunque sea una planta de interior muy común en las casas, cabe añadir que otra de sus características destacdas sería el que puede alcanzar los 20 m de alto, con tallos de hasta 4 cm de diámetro.
  •  Las hojas del potus son perennes, alternas y si os fijáis tienen una forma similar a la de un corazón. Además, las hojas son enteras en las plantas jóvenes, aunque se pueden presentar pinnadas  (con tres o más foliolos) para aquellas que ya son maduras y de hasta 1 m de largo por 45 cm de ancho (en las plantas jóvenes no superan los 20 cm de largo).
  • En cuanto a su color, hay que decir que son de un verde muy intenso aunque parece brillar si las colocamos a la luz del sol. Son plantas muy bellas cuando les da la luz, aunque no os extrañéis si con el paso del tiempo pierden intensidad, e incluso se tornan un poco amarillentas.

Cuidados del potus:
  • En cuanto a los principales cuidados a tener en cuenta, hay que comenzar diciendo, que se trata de  una planta de origen tropical, por lo que la temperatura del lugar donde se la vaya a ubicar debe mantenerse dentro de los límites normales de una habitación media.
  • Si el calor es alto, habrá que procurar que la humedad sea abundante. Esto no significa el tener que regarla todos los días o ahogarla en agua, si bien el riego debe ser contenido. En todo caso rociar las hojas con un “spray” o con la misma palma de la mano, puede ser algo bueno para el desarrollo sano y natural de la planta.
  • Si vemos las hojas se han vuelto amarillas y están secas, no debemos asustarnos ya que es parte de la caída natural de hojas basales o en algunos casos quizás le haya dado demasiado la luz de sol; la solución estará en que la retiremos o la cambiemos de sitio.
  •  Si vemos que pierden su color verden natural para pasar a un tono más oscuro, es que hay  demasiada humedad y calor insuficiente. 
  • Y si las hojas pierden color es síntoma de luz insuficiente.
  • En cuanto a los parásitos y plagas comunes que suelen tener, estarían las cochinillas, arañas rojas y pulgones.

Transplantar un potus:
  • Por último nos queda hablaros de el caso en el que vuestro potus haya crecido demasiado y queráis transpantarlo a otra maceta mayor.
  • Para transplantar esta planta lo primero que necesitas es  una maceta nueva que tenga al menos 5 centímetros más que la “vieja” maceta.
  • Coloca tierra suficiente en el fondo de la maceta cómo para dejar que las raíces crecen sin problemas a lo ancho y hacia abajo.
  • Saca la planta de la maceta “vieja”, y es mejor que lo hagas con la tierra estando seca, de modo que todas las raíces salgan juntas.
  • Coloca la planta en la nueva maceta y acaba de rellenar con tierra por los lados de manera que veas que queda fija, aunque no apretes demasiado no vaya a ser que impidas que las raíces crezcan cómo es debido. Por último tendrás que regar.

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Información sobre el Potus, una planta de interior

Parece ser que los potus es una de las especies  preferidas cuando se trata de plantas de interiores. Los potus son plantas con hermosas hojas decorativas y son formidables para macetas colgantes.



Caracteríscas y del Potus:
  • Una de las principales características de este tipo de plantas es que suelen ser bastante resistentes y de hecho son capaces de desarrollarse con facilidad,  en casi cualquier lado que se las ubique.
  • Aunque sea una planta de interior muy común en las casas, cabe añadir que otra de sus características destacdas sería el que puede alcanzar los 20 m de alto, con tallos de hasta 4 cm de diámetro.
  •  Las hojas del potus son perennes, alternas y si os fijáis tienen una forma similar a la de un corazón. Además, las hojas son enteras en las plantas jóvenes, aunque se pueden presentar pinnadas  (con tres o más foliolos) para aquellas que ya son maduras y de hasta 1 m de largo por 45 cm de ancho (en las plantas jóvenes no superan los 20 cm de largo).
  • En cuanto a su color, hay que decir que son de un verde muy intenso aunque parece brillar si las colocamos a la luz del sol. Son plantas muy bellas cuando les da la luz, aunque no os extrañéis si con el paso del tiempo pierden intensidad, e incluso se tornan un poco amarillentas.

Cuidados del potus:
  • En cuanto a los principales cuidados a tener en cuenta, hay que comenzar diciendo, que se trata de  una planta de origen tropical, por lo que la temperatura del lugar donde se la vaya a ubicar debe mantenerse dentro de los límites normales de una habitación media.
  • Si el calor es alto, habrá que procurar que la humedad sea abundante. Esto no significa el tener que regarla todos los días o ahogarla en agua, si bien el riego debe ser contenido. En todo caso rociar las hojas con un “spray” o con la misma palma de la mano, puede ser algo bueno para el desarrollo sano y natural de la planta.
  • Si vemos las hojas se han vuelto amarillas y están secas, no debemos asustarnos ya que es parte de la caída natural de hojas basales o en algunos casos quizás le haya dado demasiado la luz de sol; la solución estará en que la retiremos o la cambiemos de sitio.
  •  Si vemos que pierden su color verden natural para pasar a un tono más oscuro, es que hay  demasiada humedad y calor insuficiente. 
  • Y si las hojas pierden color es síntoma de luz insuficiente.
  • En cuanto a los parásitos y plagas comunes que suelen tener, estarían las cochinillas, arañas rojas y pulgones.


Transplantar un potus:
  • Por último nos queda hablaros de el caso en el que vuestro potus haya crecido demasiado y queráis transpantarlo a otra maceta mayor.
  • Para transplantar esta planta lo primero que necesitas es  una maceta nueva que tenga al menos 5 centímetros más que la “vieja” maceta.
  • Coloca tierra suficiente en el fondo de la maceta cómo para dejar que las raíces crecen sin problemas a lo ancho y hacia abajo.
  • Saca la planta de la maceta “vieja”, y es mejor que lo hagas con la tierra estando seca, de modo que todas las raíces salgan juntas.
  • Coloca la planta en la nueva maceta y acaba de rellenar con tierra por los lados de manera que veas que queda fija, aunque no apretes demasiado no vaya a ser que impidas que las raíces crezcan cómo es debido. Por último tendrás que regar.

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Las plantas aromáticas dentro de tu hogar

Un combo todo en uno es lo que ofrecen las plantas aromáticas: buen olor, sazón para la comida, bienestar y belleza para el hogar. Existe una gran variedad y se pueden tener casi el cualquier rincón, porque se dan bien en macetas, además de que requieren cuidados muy sencillos.
Las plantas aromáticas son aquellas cuyo tallo u hojas desprenden un olor fuerte e intenso. Por años han sido utilizadas para elaborar fragancias, para condimentar los platos y para fabricar remedios.
Dependiendo de sus características y cuidados, se pueden tener en varias partes de la casa. Algunas de ellas, como el tomillo limón o la lavanda con sus pequeñas flores color lila, pueden ser un perfecto centro de mesa.
Los macetones de tablillas son perfectos para reunir varias macetitas y tenerlas a la mano en la cocina para tomarlas frescas y utilizarlas a la hora de cocinar. Pueden hacerse combinaciones como hierbabuena con menta, cilantro con perejil, romero con orégano o lavanda con santolina.
Una idea que ha dado la gente de BriCor, tienda especializada en hogar perteneciente a “El Corte Inglés”, es tener en casa un carrito con hierbas aromáticas, todo un coctel de fragancias que se puede mover para decorar el espacio que se desee.
Haz que perduren
Fernando Cuesta, Jefe de Jardín de la tienda BriCor Xanadú en Madrid, explicó que estas plantas tienen varias clasificaciones. “En cuanto a uso, se agrupan en tres: aromáticas, culinarias y medicinales. Si se trata de cuidados hay dos grupos: leñosas y herbáceas”.
Las mejores plantas para tener en el hogar dependen del espacio que se tenga, explica. ‘En un apartamento reducido, no pueden faltar las macetas con menta, romero o tomillo; si tienen una casa con jardín, pueden intentar tener un huerto pequeño o una rocalla donde se reúna a todas”.
Cuidados
La clasificación en cuanto a cuidados toma mayor importancia cuando ya se está decidido a comprar algunas plantas, resalta el experto, “porque no se trata sólo de cuáles quieres tener, sino cuáles se pueden mantener”.
Así, dentro de las leñosas, se encuentran el romero, tomillo, salvia, orégano, mejorana, santolina, manzanilla, laurel, entre otras.
Éstas necesitan una buena orientación al sol y poca agua para vivir, por lo que se deben regar “dos o tres veces por semana y abonarlas cada seis meses, de preferencia en primavera y otoño. Se recomienda cortarlas por los lados porque eso hace que se vaya renovando la planta”, indica el experto.
En cuanto a las herbáceas, aquí se encuentran la menta, hierbabuena, albahaca, perejil, cilantro, cebollino, epazote y pápalo. Aunque son plantas de fácil cuidado, es importante seguir los consejos para que no se mueran. 
El especialista sugiere “tenerlas en un sitio más oculto del sol y protegerlas más de las inclemencias del tiempo. Se deben regar todos los días, pero es importante observarlas, ya que toleran mal que se les riegue demasiado porque se encharcan y se mueren. Es importante abonarlas cada seis meses, de preferencia en primavera y otoño”.
Trucos de riego
El momento ideal para regar las plantas es a primera hora del día o al anochecer, nunca cuando hay sol porque se pueden lastimar las raíces. 
Cuesta indica que un truco para saber si se están regando adecuadamente las plantas es observar sus hojas: “Si son verde uniforme, todo marcha bien; si se tornan amarillentas es que hay exceso de agua y, si se tornan color café y pierden flexibilidad, es que les falta riego”, matiza el experto.
Como es lógico cuando tomes algunas hojas o tallos de estas hierbas para hacer infusiones, mojitos, aderezos, ensaladas, o lo que se te apetezca, no olvides hacerlo con mucho cuidado y de preferencia con tijeras, cuidando que la planta no se maltrate. Si se corta un ramito, que sea de una yema por encima de la tierra para que la planta pueda seguir desarrollándose.