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Cultivo de Ficus

Los ficus, por lo general, son plantas resistentes y duraderas. Esta especie es tanto de interior como de exterior. Sobrevive con menos luz que la mayoría de plantas de su tamaño incluso tolera temperaturas frías, aunque no heladas. Llega a vivir hasta 15 años en el interior. Es preferible situarlo en un lugar con luz y sombra parcial, necesita humedad por lo que es necesario pulverizarlo de vez en cuando. Respecto al agua, puede pasar por un riego semanal en verano y cada 15 días en invierno. Es conveniente pasarle una esponja húmeda por las hojas de vez en cuando. Si se quiere controlar el crecimiento del mismo es preferible mantenerlo siempre en la misma maceta, si se transplanta mejor hacerlo cada dos años. Es el típico tipo de planta que teniéndola en casa hace parecer a uno un experto aún a pesar de no serlo ya que crece muy deprisa. 


Cuidados del Ficus

Luz y situación: Lugar bien ventilado y luminoso, al abrigo del sol directo
Temperatura: moderada, entre 12 y 15 grados, en invierno, en verano aguanta bien temperaturas altas pero conviene que no sobrepase los 30 grados
Riego del Ficus: abundante en verano, un par de veces por semana, en invierno basta con una vez cada 15 días.
Tierra: Mezcla de arena, fibra y turba.
Dificultad: Fácil de cuidar pero conviene limpiarle las hojas con un paño húmedo de vez en cuando.

Los cambios de color en las hojas

La coloración de las hojas de las plantas y sus cambios estacionales dependen de la presencia y la composición química de pigmentos vegetales especiales y de la estructura molecular de la superficie de las hojas, que refleja o absorbe la luz en mayor o menor medida. Los pigmentos, moléculas coloreadas, contienen electrones que determinan esta reflexión o absorción de la luz y pertenecen a complejos grupos influenciados por las interacciones químicas de las sustancias que forman el jugo celular. Estas sustancias (azúcares, proteínas y ácidos) aseguran el crecimiento vegetal y la sanidad.

El cuidado de las hojas

El jardinero aprende a observar cómo los colores indican sanidad y cómo las decoloraciones anormales indican problemas. Probablemente no sea necesario estudiar toda la complejidad del comportamiento de los pigmentos para hacer jardinería pero no dudamos acerca de que la comprensión de los procesos científicos que rigen a la naturaleza agregará interés al trabajo y al planea miento de la utilización del color.
La clorofila es uno de los pigmentos que se encuentra en los plástidos celulares (cloroplastos), sólo soluble en grasas. Es el “verde” de las plantas y está ordenada para cumplir eficientemente su función en la fotosíntesis. Durante el día, el dióxido de carbono es tomado a través de pequeñísimas perforaciones existentes en las hojas (estomas). El cloroplasto, que contiene la clorofila y usa todas las longitudes de onda excepto el verde (que es reflejado) se encuentra en el interior de las células de las hojas.
El agua y los minerales necesarios para el crecimiento de las plantas difunden en la savia a través de las nervaduras que recorren la superficie de la hoja, donde la energía solar capturada separa el agua en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno se combina con el dióxido de carbono para formar azúcares -que son distribuidos a toda la planta- mientras que el oxígeno se dispersa en la atmósfera. Aunque la clorofila es el pigmento más importante para la fotosíntesis hay otros pigmentos plástidos solubles en el jugo celular que están presentes en la superficie de las hojas. A medida que la clorofila se destruye en el otoño, se producen gotitas de pigmentos carotenoides, tornando a las hojas de color amarillo pálido. Luego, según las noches se hacen más frías, el azúcar -normalmente disperso a lo largo de los tejidos vegetales- desencadena un proceso en el tejido foliar que da origen a antocianina y antoxantina, pigmentos activos que vuelven a las hojas de color rojo y dorado.

Intensidad de los colores de las hojas

La intensidad de los colores otoñales -al igual que el de las flores- depende de las condiciones del suelo. Las zonas de alta acidez producen tintes escarlatas y rojos vívidos mientras que los suelos calcáreos, de alta alcalinidad, dan lugar a colores menos vivos, púrpuras y con menor cantidad de tonalidades diferentes.
Durante la primavera, también suelen presentarse estos pigmentos en los brotes y hojas jóvenes. Las antocianinas, que les dan un color rosado o rojizo característico, protegen los puntos de crecimiento verde claro de los fuertes rayos ultravioleta.
En las hojas de algunas plantas, estos pigmentos solubles están presentes todo el tiempo, enmascarando total o parcialmente al verde y dando a las hojas un efecto bronceado o púrpura. En las especies caducas, los colores duran una estación completa aunque según se acerca el verano se hacen menos perceptibles, volviéndose más verdosos y más oscuros. En las especies perennes, sólo el follaje joven suele tener matices rojizos, mientras que las hojas maduras se vuelven verdes o púrpuras.
Las hojas disciplinadas, variegadas o marmoladas no siempre deben estos diseños a los pigmentos solubles como antocianina y antoxantina sino que muchas veces son consecuencia de la presencia de cloroplastos imperfectos en el interior de las células foliares. Cuando una hoja es ribeteada de amarillo o blanco, la capa interior de pigmentos verdes es normal pero en la capa exterior faltan cloroplastos o éstos contienen sólo el precursor de la clorofila, la protoclorofila (que hace que el color se vea amarillento). En las hojas con centro blanco o amarillo y borde verde, la capa interior es defectuosa. En este último caso, la clorofila frecuentemente retoma su función y la hoja se vuelve toda verde. Hay especies de Ilex y de Eleagnus que responden a este modelo: tienen hojas con diseños centrales en blanco o amarillo y ramas enteras que revierten al verde beneficioso para el vigor de las plantas pero no para el jardinero, que busca el efecto especial del color.
En el caso de las gramíneas, juncos y liliáceas variegadas (incluyendo a las hostas, los formios y algunos hemerocallis), los cloroplastos imperfectos producen rayas de amarillo y crema que contrastan con el verde normal.
También existen casas de especies que son variegadas porque están enfermas de virosis (que no las eliminan sino que, por el contrario, las hacen más atractivas). Es el caso del lazo de amor (Clorophytum comosum) y del farolito chino marmolado (Abutilon japonicum).
Normalmente, las plantas con hojas variegadas -en las que las áreas clorofílicas normales se encuentran enmascaradas- están en desventaja. Todas necesitan más cuidados y protección tanto en el cultivo como en su utilización en el jardín. Las variedades con hojas amarillas o variegadas son de menor crecimiento con respecto a la especie normal de color verde y tal vez nunca alcancen la misma altura y el mismo desarrollo.

Como cultivar clavelinas

La Clavelina pertenece al género Dianthus, que comprende gran cantidad de especies asiáticas y europeas. Es pariente directa del Clavel; su nombre científico es Dianthus plumarius y crece en forma silvestre en la zona del Mediterráneo, lo que le permite adaptarse sin problemas al clima sudamericano. No sobrepasa la altura de 25cm y florece siempre que la temperatura sea mayor a lo grados, con excepción del mes de enero, cuando tiende a dar hijos laterales y a debilitarse.
Los colores de sus flores, son muy variados, como resultado de las cruzas que se realizan permanentemente entre distintos tipos de ejemplares. Las variedades más floríferas son las de tonos rosas, rojizos y blancos. Resulta una planta muy resistente a las plagas y se cultiva con facilidad, por lo tanto podemos afirmar que es una muy buena iniciativa plantar clavelinas en el jardín.

La clavelina protege al suelo de las malezas

Además de seducir con sus colores y despedir una rica fragancia en las mañanas de primavera, la Clavelina resulta una importante aliada para proteger al suelo de las malezas. Crece con rapidez, y forma un atractivo colchón de hojas que impide el crecimiento de especies indeseables y mantiene el suelo fresco, bajo la protección de su sombra. Por ser una planta perenne y formar buenas matas, se la puede dividir y lograr, al cabo de dos o tres años, unas seis plantas, lo que multiplica su poder protector.
Es ideal para cubrir los bordes de los canteros y plantar alrededor de árboles protegiendo su base.

Las necesidades básicas de las clavelinas

Para que las Clavelinas crezcan a pleno, requieren algunas condiciones específicas:
  • Suelo: necesitan una mezcla de tierra negra, humus y arena por partes iguales. Prefieren un suelo poroso ya que si, hábitat originales un terreno arenoso. Si la planta está en maceta y recibe sol todo el día, es conveniente agregar una parte de turba y una capa de leca de 3 cm en el orificio de drenaje de la maceta. Así el sustrato se mantendrá fresco y húmedo durante el verano.
  • Riego: el suelo debe estar siempre húmedo especialmente cuando la planta está en flor. si l tierra parece polvorienta y seca al tacto, es necesario aumentar el riego
  • Luz: deben recibir preferentemente, sol de mañana. Si están expuestas al sol durante la tarde o todo el día necesitan una mezcla en el sustrato que retenga más agua (turba, tierra negra, pelita y humus de lombriz en partes iguales). A su vez, en verano, convendrá regarla todos los días.

Los puntos débiles de las clavelinas

  • Hay una enfermedad que afecta con frecuencia a /a Clavelina. Es la llamada roya y sus síntomas son la aparición de manchas parduscas o anaranjadas sobre las hojas. Esta afección retarda el crecimiento y la floración y puede llegar a matar a la plan [a. La solución: aplicar fungicida específico para la roya, según las instrucciones que eh, mismo producto trae en su envase.
  • La Clavelina puede también ser afectada por enfermedades del suelo que provocan la putrefacción de los tallos, que se ven mustios y ennegrecidos. Para evitar este problema dos meses antes de plantar esta especie conviene plantar Copetes en el sustrato que se utilizará La presencia de, Copetes dejará el suelo libre (le enfermedades.
  • Otro de los problema a tener en cuenta es la presencia de arañuelas y pulgones Si aparecen pulgones aplicar un producto a base de cipermetrina (con baja toxicidad). Para las arañuelas colocar un acaricida sistémico y aplicarlo según las indicaciones del fabricante.

Cultivo y cuidados de la peperomia

Sus colores verde nítido, blanco, plateado y violáceo, además de sus extrañas hojas carnosas, hacen de la Peperomia una planta bella y exótica. Si bien es preferible que viva dentro de la casa, necesita gozar de algunas condiciones especiales para lograr prolongar su vida más allá de 2 o 3 años. Ante todo, requiere un generoso caudal de luz, pero nunca sol directo.
La Peperomia no suele superar los 20cm de altura y, en su ambiente original, crece al pie de los árboles en las regiones tropicales y subtropicales de América. Cuando la lleve a su hogar, no olvide darle todo lo que necesita. Es una planta vulnerable y, ante ciertas circunstancias, se torna mustia con facilidad.

Posibles problemas que puede presentar la peperomia

  • La falta de riego y el sol directo pueden hacer que las Peperomias se vuelvan mustias y pierdan el brillo que revelan en los viveros.
  • Para testear si la humedad de la tierra es suficiente, hay que tomar una porción y amasarla. Si las partes se pueden pegar hasta formar una bolita, entonces está recibiendo la cantidad adecuada de riego.
  • Si el sustrato aparece suelto y sin señales de humedad, riegue su Peperomia de inmediato.
  • No permita que su planta reciba luz solar directa.
  • Le enseñamos a mantenerla siempre bonita y a reanimarla si revela un malestar.

Riego excesivo

  • Si se las riega demasiado, las Peperomias se tornan mustias y sus tallos se vuelven blandos y, a veces, se cortan en la base.
  • ¿Qué hacer ante el exceso de agua? Suspender el riego, agregar abono (una cucharada de humus de lombriz o dos de resaca) y volver a regar solo cuando la tierra esté seca al tacto. Lo más recomendable es colocar la maceta en un plato con agua y dejarla ahí unos 20 minutos.
  • Con estas sencillas medidas, al cabo de una semana, recuperará el aspecto saludable que luce en los viveros. Es importante asegurarse que el exceso de agua drene por los orificios de la base.
  • Las Peperomias necesitan recibir mucha luz, pero el sol directo las deja mustias y deslucidas.

Perdida de hojas

  • La Peperomia magnoliaefolia puede perder sus hojas debido a un golpe de frío, corriente de aire o falta de abono. Frente a la emergencia, habrá que tomar las medidas del caso.
  • ¿Qué hacer? Retirar la planta de la zona de exposición a la corriente de aire o colocarla, por lo menos, a 1 metro de los vidrios en las noches invernales. Podar los troncos sobre la última yema.
  • Después de podar, agregar dos tazas de humus de lombriz y remover el sustrato. Preventivamente, fumigar con un acaricida.

¿Cuándo podar la Peperomia?

La Peperomia debe ser podada y abonada cuando empieza a verse rala. Ese momento depende de la temperatura de la estación y del tiempo que tarde en volver a transformarse en una planta tupida y de aspecto sano. Si se la poda y se la abona en invierno, en verano lucirá todo su esplendor.

Como cubrir el viento con plantas

Comenzaremos por lo más importante, informando sobre las especies de árboles y arbustos más adecuados para cumplir la función de rompevientos en nuestro jardín. Daremos una lista, la cual no es completa, pues sería imposible detalla sobre todas las especies propicias para cumplir esta función, pero si es importante.
El Eucalipto, el Tilo, el Espino, la Forsitia, el Roble, el Cedro, el Enebro, el Arce, la Lila, el Abeto, el Pino, la Madreselva y el Ligustro. Estas son las especies de arbustos y árboles principales para cumplir la función que nos concierne en este informa. Arbustos y árboles que, está claro, estarán determinados por los espacios del jardín y del terreno donde se plantarán.

Efectos del viento sobre nuestro jardín

El viento puede afectar de diferentes formas a las plantas de nuestro jardín. Por un lado, si el viento es frío, puede afectar de tal manera que impida el crecimiento de las plantas nuevas. Por otro lado, si el viento es caliente, éste puede dañar, quemando, las hojas de las plantas.
A su vez, el viento constante puede influir secando a las plantas, secando la humedad que necesitan, por lo que se necesitaría un riego constante para que puedan crecer de forma saludable. Por estas diferentes razones es que se vuelve necesario el cultivo de los nombrados arbustos y árboles, los cuales, también, le darán un toque singular al ambiente del jardín.
La forma y la ubicación de estos árboles y arbustos rompevientos, deberá estudiarse de forma propicia. Debemos pensar en los lados abiertos, por donde entra el viento, así como en las estaciones del año cuando sopla más fuerte.

Plantas para el Otoño

Existe una gran variedad de plantas que le darán color y atractivo a nuestro jardín, en los meses que dura el otoño. La belleza de un jardín no sólo se determina por los colores fuertes y llamativos, los cuales son habituales en la primavera y el verano, sino que, también, se puede alcanzar por variedades y gamas distintas, con colores menos fuertes pero igualmente atractivos, como los marrones, los rojos, los ocres, los amarillos y los dorados, todos estos acentuados por posibles frutos, los cuales le darán tintes singulares y especiales.
Las especies de plantas que enlistaremos a continuación no requieren de un cuidado particular o diferente al que se la da las plantas que ya visten el jardín, por lo que no deberás prestarles más atención que de costumbre. También es necesario decir, que dentro de tales plantas se encuentran plantas de interior y plantas de exterior.

Especies de plantas para el otoño

Si bien existen muchas especies más que puedan cumplir la función de decorar y colorear a nuestro jardín en el otoño, nos centraremos en diez especies, las cuales, modestamente, son las que consideramos más atractivas, tanto por sus formas como por sus colores.
El Poto Dorado, el Lirio de la Paz, la Hiedra, el Crisantemo, el Algodonero, el Filodendro, la Planta de Azafrán, el Arce y el Ciclamen, son las especies más adecuadas para llenar de color a nuestro jardín.
Como decíamos anteriormente, estas especies son plausibles de plantar y mantener tanto fuera como dentro de la casa. A su vez, entre todas estas plantas que aconsejamos, encontrarás una buena variedad de colores, tanto en sus flores como en sus hojas. Sería recomendable no optar únicamente por una de ellas, sino, por un grupo de las mismas, así podrás generar una buena combinación y mixtura natural.

Conozca los álamos

Las diferencias que se pueden encontrar entre las especies de Álamos, en lo referente a hojas, colores, frutos y follaje, están determinadas por la ubicación y el entorno de crecimiento de tal variedad. Son una especie caduca, con colores ideales para los meses otoñales, entre grises, dorados y marrones.
En primavera las flores de los Álamos se caracterizan por presentarse enracimadas, en amentos, con frutos encapsulados y pequeñas semillas. Sus semillas no se usan con frecuencia para la reproducción de la especie, pues se reproducen naturalmente por retoños de raíces.
A su vez, destacamos que los Álamos son una variedad de árbol que sufre reiteradamente del ataque de bacterias u hongos, los cuales no le permiten alcanzar un tiempo de vida importante. Por otro lado, destacamos que existen una treintena de especies de Álamos y que su madera es propicia para el uso forestal e industrial.

Los Álamos, especies y usos de su madera

Los Álamos son una especie de la cual se encuentran cerca de treinta variedades en las zonas norte del mundo. En cambio, en el hemisferio sur se encuentran aproximadamente diez variedades, además de otros tantos híbridos. Conjuntamente a los Sauces, pertenecen al género de los Populus, siendo parte de la familia de las Salicáceas.
Esta especie de árboles, tienen la característica principal de lograr una propicia adaptación a diferentes entornos. En general crecen en suelos húmedos aunque no encharcados en agua. A su vez, los Álamos cuentan con una gran importancia para todo lo referente a forestación e industria.
La madera del Álamo, madera liviana y madera blanda, es efectiva y apropiada para la fabricación de celulosa y de distintos tipos de papeles, para la elaboración de formas de mobiliario ligero y elementos de uso cotidianos,  como palillos, fósforos o cajones de verduras y frutas.

Como cultivar Bulbos

Los Bulbos son una especie de planta propicia para plantar durante los meses otoñales. Las bulbosas, al igual que muchas otras especies de plantas primaverales, son variedades óptimas para plantar durante el otoño, pues se resguardarán durante el frío del invierno, hasta florecer e irrumpir con color, belleza y elegancia en primavera.
El cultivo y la plantación de los Bulbos requieren una serie de tareas y formas importantes para que florezcan y crezcan de la mejor manera. Es importante plantarlos en zonas de un terreno que no esté anegado por el agua. A su vez, es necesario señalizar correctamente el lugar donde fueron plantados, con el fin de saber ubicarlos en el invierno, su momento de dormición.
Al momento de plantar los Bulbos, lo que se recomienda realizar es un hoyo que duplique el tamaño del Bulbo mediante el uso de un plantador. A su vez, la tierra del fondo del hoyo puede ser acondicionadas con algunos de estos materiales: compost, harina de hueso, arena o tierra negra, antes de cerrar el hoyo y nivelar la tierra.

Especies y mantenimiento de los Bulbos

Al momento de plantar los Bulbos, aconsejamos que se ubiquen en el lugar adecuado. Esto implica que rehaga en un lugar que no sea bajo, pues no deben estar plantados en sitios donde se encharque el agua. Un sitio propicio para plantar los Bulbos es debajo de árboles caducos. Esto permitirá una buena cantidad de sol durante el invierno, mientras que sequedad y frescura en verano.
Existen diversas especies de Bulbosas. Las más apropiadas y recomendables son los Narcisos, las Fresias, el Ipheon, los Junquillos y el Leucojum. Sea cual sea la variedad de Bulbos ha plantar, todas necesitan de un buen drenaje. Por último, también aconsejamos una buena desinfectación con insecticidas. 

Conoce las Gramineas

Las características principales que se pueden destacar de la especie Gramínea, es su posible y propicia adaptación a diferentes suelos. A su vez, su forma y sus requerimientos de cultivos se destacan por ser de gran sencillez y facilidad. Las Gramíneas son adecuadas para cualquier jardín hogareño y moderno.
El cultivo de las Gramíneas se basa principalmente en un drenaje óptimo, abundante sol y aire. Características inherentes de las Gramíneas las proveen de una buena capacidad de absorción de agua. A su vez, son una especie que se caracteriza por adaptarse de buena manera al trasplante.
Con las Gramíneas no se recomiendan los terrenos o canteros fuertemente compostados, ni la fertilización constante. Como decíamos, las Gramíneas crecen con la constante luz del sol, sin embargo, existen algunas especies de Gramíneas que se pueden plantar en sitios medianamente sombreados.

Especies de Gramíneas

A partir de aquí le recomendaremos una serie de variedades de Gramíneas que, por sus formas, texturas, colores y adaptación, pueden ser adecuadas para plantar en su jardín. La Gramínea Miscantus, la Gramínea Panicum y la Gramínea Penisetum Bordó, son de las especies que recomendamos que necesitan de una exposición al sol frecuente.
Por otro lado, aconsejamos la Gramínea Cortadera y la Gramínea Setaria, dos de las cuales crecen y se desarrollan de buena manera, aún en zonas de media sombra. Exceptuando a la Gramínea Panicum, la cual está apta para crecer en suelos secos y arenosos, las demás requieren de suelos con características húmedas y buen drenaje
Estas especies mencionadas provienen de distintos lugares del planeta. La Miscantus es propia de Asia, la Cortadera y la Setaria del Río de la Plata, la Panicum de los Estados Unidos y la Penisetum Bordó de África

Que son las plantas Suculentas

Las características principales que se pueden destacar de las plantas suculentas, son su capacidad de almacenamiento de agua, su resistencia a épocas de sequía y su adaptación a entornos duros. La posibilidad de almacenar agua por parte de las plantas suculentas, se producen sus tejidos carnosos, pudiendo hacerlo en hojas, raíces y tallo.
Esta característica de las plantas suculentas, es la que genera la posibilidad de adaptación a entornos y hábitats duros. Los cactus, son la especie de suculentas más reconocidas, los cuales se encuentran siempre en desiertos. Las plantas suculentas crecen en lugares áridos, en donde resaltan la sequedad y el calor.
Las suculentas se protegen de las irradiaciones solares recubriendo sus hojas con una sustancia cerosa que despiden. Esta característica de defensa y protección, sumada al almacenamiento de agua, vuelven a las plantas suculentas un especie capaz de sobrevivir en diferentes entornos, algunos en donde sería imposible para otras especies.

Partes de las plantas suculentas

Como decíamos anteriormente, las plantas suculentas están capacitadas para almacenar agua, por grandes períodos, logrando así sobrevivir en sequías o en entornos secos y calurosos. El almacenamiento de agua se da en hojas, raíz y tallo.
Las hojas de las suculentas cuentan con diversas características. En muchas de las especies de suculentas, se presentan las hojas de períodos de sequedad poco prolongada. Muchas de las especies de suculentas, cuentan con hojas que producen toxinas y se camuflan con el entorno. Algunas de estas especies, son los Lithops.
Por otro lado, sobre los tallos de las suculentas destacamos que los tamaños varían, desde centímetros hasta metros, como en algunos aloes. Los palos borrachos se protegen con púas, mientras que las Euphorbias lo hacen con una especie de látex que despiden.  

En el caso de sus raíces se puede decir que las suculentas cuentan con una raíz principal adherida del suelo, con otras menos profundas que buscarán el agua de la lluvia.

Reglas para cultivar Helechos

Son hermosos y muy vistosos, podemos integrarlos a cualquier tipo de ambiente y se adaptan fácilmente tanto a un estilo rústico como también a una decoración más distinguida y clásica.
Algunas reglas básicas para cultivarlos:
  • Luz: se debe tener presente que los helechos son originarios de selvas tropicales, por esa razón si los tenemos dentro de nuestra casa deben recibir luz indirecta y estar ubicados junto a alguna ventana, es decir deben estar entre luz y sombra.
  • Temperatura: es ideal mantenerlos con una temperatura de entre 15º C Y 20º C aproximadamente, el frió no los beneficia así como tampoco el calor excesivo les hace bien, entonces el lugar donde los coloquemos debe ser cálido.
  • Agua: es aconsejable que la tierra en donde estén siempre se mantenga húmeda como así es esencial la humedad que tengan en el aire de esa manera estarán sanos y fuertes, se debe rociar el ambiente con agua fresca y en invierno el riego se debe hacer mas espaciado.
  • Macetas: el cambio de maceta se debe hacer siempre en primavera es necesario hacerlo todos los años ya que necesitan mucho espacio para un mejor desarrollo, colocar en el fondo de la maceta piedritas para que tengan un buen drenaje cuando los reguemos.
  • Cuidados: es esencial protegerlos del sol fuerte y directo, tener mucho cuidado con las corrientes de aire, con los cambios bruscos de temperatura y esencialmente de la falta de agua y humedad.

Características de los Helechos

Los helechos son una especie que se caracteriza por crecer en bosques. El hecho de estar adaptados y presentes en estos ambientes, conlleva consigo el hecho de que necesitan de la constante luz del sol, sino que se desarrollan y crecen en base a la alta humedad de estos entornos. Los helechos constan de una morfología propia que les permite la sobrevivencia en tales condiciones.
La vida en los mencionados entornos de alta humedad, está caracterizada por las condiciones que proveen sus suelos. Éstos cuentan con riqueza en humus, elaborado a partir de la gran cantidad de hojas o ramas que caen por año en los bosques.

Especies de helechos

En países tropicales, algunos helechos han logrado vivir sobre otras plantas, generalmente sobre árboles. En condiciones templadas los helechos llegan a alcanzar alturas altas de vida y ubicación, como por ejemplo sobre robles. A su vez, el helecho escamoso se puede encontrar en paredes o muros antiguos.
En relación al tamaño también hay diferencias entre las especies y variedades de helechos. Los helechos con rizomas llegan a grandes tamaños, mientras que otros se mantienen en dimensiones regulares y compactas. El color también es factor de diferencias entre especies de helechos. Algunos marcan sus contrastes en épocas de otoño, mientras que otros, como el helecho arco iris, cuenta de una rica variedad de colores en sus hojas.
Por otro lado, especies de helecho también se caracterizan por mantenerse verdes incluso en invierno. Muchas de estas especies son las que se encuentran en los jardines, como los Polystichum Aculeatum. Dentro de estas especies, algunas cuentan con esporangios marrones, enracimados, como la Osmunda Regalis.

Conoce la planta Aster

La especie de planta Aster, de la familia de las asteráceas, se caracteriza por ser, generalmente, una planta perenne. Sin embargo también se encuentran variedades arbustivas, anuales y bianuales. Son características de zonas montañosas o bosques húmedos. Sus hojas son simples, contando con flores de cabeza solitaria o enracimadas en panículas o umbelas, con diversidad de colores.
De acuerdo a las variedades de Aster y a las formas de sus flores, son propias de distintas estaciones y climas. Dentro de este espectro, queremos destacar a las especies de Aster propias del otoño. En los meses otoñales, en donde predominan la opacidad y los grises, los Aster pueden contrarrestar estos entornos con color y energía.
Las variedades de otoño se pueden sintetizar en: Aster Novae Angliae y Aster Novi Belgii, de flores rojas, rosas, violetas y azules, con núcleo amarillo. Las, diferencias entre estas se dan en el groso de los tallos, y en las formas de las hojas. Por otro lado, también se encuentran las Aster Cordifolius, de flores azules y lilas. En general, las especies de Aster con floración en otoño, también lo hace en primavera, pero no con la misma intensidad.

Especies de Aster

Amén de las variedades de Aster propias del otoño, también existen otras especies de Aster que muestran su máximo esplendor en otras estaciones. Aster de primavera y Aster de verano.
Dentro de las variantes de Aster de primavera, encontramos al Aster Alpino, Aster Andersonii y Aster Himalaicus. Estas variantes se caracterizan por su cabeza de flor y por crecer en suelos húmedos.
Por otro lado, las Aster de verano son Aster Acris, Aster Amellus, Aster Dumosus y Aster Ericoides. Estas cuentan con flores enracimadas, en general de colores azules, lilas, rojas, blancas, rosas, sobre todo con centro amarillo.

Como podemos reproducir los rosales

Mediante esquejes:
Cortar una rama de unos 20 cm y mantenerla en un cubo húmeda durante la noche en agua donde se han añadido unas gotas de hormonas de crecimiento.
Al día siguiente, a primeras horas de la mañana o últimas horas de la tarde, realizar un agujero profundo con un palo, e introducir el esqueje en la tierra.
Apretar la tierra y regar.
La planta comenzara a enraizar,en primavera.
En verano, en caso de desarrollarse chupones, deben eliminarse.
El trasplante de la nueva planta se realizará en otoño.
En zonas más frías es conveniente reproducir las rosas mediante esquejes de tallos semimaduros.
El procedimiento es similar al de esqueje de leña dura pero la plantación se realiza dentro de macetas par trasplantarlas al exterior en primavera.
Mediante acodo:
Se realiza a finales de primavera y consiste en doblar una rama e introducirla en el suelo, después de haberle quitado las hojas, sujetándola para que no se suelte.
Tapar el tallo en contacto con el suelo con turba y regar.
Al año siguiente cortar la rama por detrás de la zona donde se ha producido el enraizamiento y plantar donde consideremos oportuno.
Mediante chupones:
Se le conoce también como plantación por división y consiste en extraer los chupones arraigados que se producen por encima de los esquejes y plantarlos directamente en la maceta o sobre el suelo.
Mediante semillas:
Se realiza en otoño y se utiliza para reproducir rosales no híbridos a partir de las semillas recogidas de las flores.
Después de estratificarlas en la nevera durante 3 o 4 semanas se sembraran en los semilleros sobre una mezcla de turba y abono.
Las semillas se cubrirán con arena y se protegerán en cajoneras.
La germinación suele producirse al cabo de una año.
Se trasplantarán cuando los plantones hayan desarrollado hojas reales.

Cuidado de las Rosas

Es una planta para cultivarse en el exterior que, en general, requiere una exposición al sol, aunque no le gusta el clima tórrido ni ventoso.
Debe procurarse situarse en un lugar ventilado, donde la temperatura no exceda por encima de los 25ºC.
En general, puede cultivarse en climas cálidos, con una variación térmica entre los 15ºC y los 25ºC, pero el su clima preferido es el atlántico.
En climas más fríos hay que proteger las raíces de la helada, mediante un buen acolchado.
Puede aguantar temperaturas por debajo de los -10 ºC, aunque las temperaturas bajas estropean las flores y pueden dañar las raíces, en caso de no estar protegidas.
Para evitar el contraste de temperaturas que se produce en estos lugares cuando sale el sol, con respecto al frío nocturno, es conveniente plantarla a semisombra, de esta manera los rayos solares no la quemarán después de descongelarla.
En caso de querer cultivarla en el interior, debemos evitar que sea en un lugar demasiado reseco, para ello realizaremos riegos frecuentes y pulverizaciones con el fin de aumentar la humedad.
No soporta las habitaciones demasiado cálidas, de ahí que difícilmente pueda vivir bien en un lugar con calefacción o en una estancia cuya temperatura suba por encima de los 15 ºC en invierno.
Otro de los problemas que presenta su cultivo, especialmente en interiores, es la facilidad con la que se desprenden los pétalos en caso de manipular la planta.
Este mismo problema lo presentan aquellos ejemplares que se cultivan en maceta en exteriores, de ahí que no debemos mover la maceta.
Se tiene que regar regularmente, sobre todo en verano. Si se trata de macetas pequeñas, durante esta estación, es aconsejable regar todos los días, especialmente cuando se trata de miniaturas, en pequeños tiestos, que tienen poca retención de la humedad.
Con este tipo de ejemplares incluso es conveniente regar un par de veces al día, en caso de que el rosal esté expuesto a pleno sol.
Con macetas más grandes deberá hacerse cada 2 o 3 días.
En general, es aconsejable que las macetas tengan un buen drenaje, puesto que, si el agua se estanca, propiciará la aparición de muchas enfermedades.
Se tendría que colocar las macetas, de manera que el agua sobrante no toque las raíces.
Cuando la maceta esta dentro de un recipiente, si salida de agua, es conveniente vaciar toda el agua del mismo después de regar la planta, una vez se ha escurrido toda el agua.
No conviene colocar las macetas encima de platos.
Los ejemplares más grandes plantados sobre el suelo y una vez se encuentren bien enraizados pueden resistir mejor la sequía.
Aunque, especialmente en verano, no es conveniente someterlos a un estrés hídrico demasiado prolongado.
Después de la plantación y en época de crecimiento o de floración, deben regarse con frecuencia, impidiendo que la tierra se quede seca.
En ningún caso debemos mojar las hojas o las flores durante el día ,puesto que las gotas de agua actúan como pequeñas lupas con respecto al sol y pueden quemarlas.
Una buena pulverización después que se oculte el sol resulta muy adecuada para estas plantas que requieren una buena humedad ambienta.
Para retener la humedad del suelo resulta muy adecuado aplicar una capa de ” mulch” ( acolchado ) a base de corteza triturada, paja o estiércol.
Este recurso resulta especialmente adecuado con las trepadoras que deben situarse sobre una pared orientada hacia el sur.

Plantas con mayor resistencia

Si eres de las que aman la naturaleza y desea tener su casa con numerosas plantas y flores, pero que hasta las plantas artificiales se te mueren, te damos algunas opciones para que tengas un bello jardín sin necesidad de pasar horas cuidándolo.



Cultivo de Retama

Arbusto elevado de 2 a 4m, erguido, de ramificación abundante color verde oscuro con pocas hojas muy pequeñas. Flores grandes de color amarillo dorado, vistosas, muy perfumadas, dispuestas en racimos terminales. Fruto legumbre, recubierto con fino vello de color marrón rojizo. Se propaga por semillas en el otoño.

Suelo de la Retama

Especie muy rústica, se adapta a distintos tipos de suelos arcillosos, calcáreos, arenosos y pobres con buen drenaje.

Cuidados y usos de la Retama

Es una planta que por su rusticidad es utilizada en lugares con pendientes, para consolidar taludes y bordes de rutas. Es usada en jardines medianos y grandes como ejemplar aislado, para formar cercos verdes combinados con otros arbustos, o para formar matas en espacios muy amplios.
Para conseguir un desarrollo compacto y mejor floración, debe podarse a principio de la primavera. Únicamente podar aquellas ramas que estén mal orientadas y en mal estado. Cada dos años, para renovar el follaje, se debe podar a 40cm del suelo, una vez finalizado el verano.

La planta Magnolia stellata, su historia

La magnolia es oriunda del Japón, donde crece en estado salvaje en ciertas zonas. Debe su nombre al botánico francés del siglo XVIII Pierre Magnol, profesor de botánica y director del jardín botánico de Montpellier. Introducida en los jardines americanos en 1862, llegó a las Islas Británicas unos quince años después.

Características del cultivo de Magnolia Stellata

La Magnolia stellata es un arbusto deciduo de forma más bien redondeada, que alcanza 3m. y en ocasiones más aunque, al ser de crecimiento lento, suele presentar poco más de 1,25m. En general es mucho más extensa que alta, y una planta de 1,25m. de altura puede tener una extensión de 2m. Las flores, estrelladas y blancas y con 12-18 pétalos, se abren antes que las hojas a mediados de primavera. Una de las ventajas de esta magnolia es que florece mientras es todavía una mata muy pequeña; de hecho, plantas de menos de 30cm. de altura ya producen flores. Existe una variedad «rosa», que se conoce como Rosea, cuyos capullos son ciertamente rosas, pero cuyas flores abiertas son blancas como de costumbre. Sin embargo, las plantas de Rosea son propensas a dar semillas, lo que prácticamente no ocurre con el tipo ordinario de magnolia. Cuando las flores han desaparecido, la planta forma hojas oblongas y estrechas de hasta 10cm. de largo.
Por lo que respecta a las heladas, la planta es muy resistente, pero las flores que se están abriendo pueden sufrir daños por el hielo o el viento. Este es un riesgo que hay que correr en todas las magnolias de floración temprana. La congelación de las flores no daña al arbusto en sí.

Cuidados de la Magnolia Stellata

La Magnolia stellata requiere plena luz y un buen suelo, siendo ideal para un pequeño jardín. No se da bien en los suelos calizos, aunque un poco de alcalinidad tampoco parece dañarla. Sin embargo, le va mejor en suelos neutros o levemente ácidos.
Al plantar magnolias jóvenes recuerde que requieren estiércol bien fermentado o mantillo inmediatamente alrededor de las raíces. Mézclelo con la tierra del jardín para obtener una mezcla bastante ligera, en la que las nuevas raíces puedan avanzar con facilidad. Todas las magnolias tienen raíces carnosas más bien gruesas, y en general se aconseja retrasar la plantación hasta abril.
Sin embargo, en ciertas regiones en que la primavera es normalmente seca, las plantas pueden correr peligro, en cuyo caso es mejor plantar en otoño. Si se planta en primavera, hay que mojar bien todo el arbusto y a continuación aplicar a su base una cobertura de paja, helechos secos o estiércol de corral para impedir que el suelo se seque en época tan crucial. Si el suelo es más bien pobre, cave un agujero de 45 cm. de profundidad y hasta 2 m. de ancho, para llenarlo con una mezcla especial. Con ello le asegurará un buen comienzo para la planta y, puesto que deberá permanecer siempre en el jardín, bien merece la pena que se tome alguna molestia para ayudarla en sus comienzos.
La planta está íntimamente relacionada con la M. kobus, que crece bastante rápido, alcanzando hasta 12 m. de altura, pero que a menudo tarda algún tiempo en florecer plenamente. La M. stellata se injerta con frecuencia sobre esta otra, aunque la M. stellata es una de las pocas magnolias que pueden criarse con relativa facilidad a partir de esquejes; escoja un vástago firme pero que todavía no sea leñoso. La M. stellata y la M. kobus se han cruzado para dar el híbrido M. x loebneri, que a la temprana floración de stellata une las mayores dimensiones de kobus; algunos ejemplares crecen hasta 7,5 m. y un poco más a lo ancho.

Cultivo del Lirio de Misiones

Planta rizomatosa erguida, de 20 a 50cm de altura, hojas en forma de espada de 20 a 40cm de largo, agudas, de color verde oscuro. Flores dispuestas en fascículos, con los tépalos exteriores planos y blancos, con centro veteado en marrón y los interiores azules unguiculados, con manchas marrones. Se multiplica por división de rizomas, división de matas o por medio de las pequeñas plantas que producen los tallos florales.

Cuidados y usos del lirio de misiones

Ideal para bordes de estanques y para cubrir superficies en lugares sombríos. A media sobra es donde mejor florece. Sus flores son muy llamativas y, si bien cada una dura unas pocas horas abiertas, aparecen durante un largo período.
Es una planta bastante rústica, aunque suele ser atacada por babosas y caracoles que desmerecen su aspecto.

Clima de la planta lirio de misiones

Templado a cálido, no soporta fríos intensos ni heladas. Crece mejor a media sombra o sombra.a

Aprende a cultivar la planta Amarillys

Características de la planta Amarillys

Planta bulbosa con hojas lineares u oblongas, largas. Sus flores grandes son muy atractivas, agrupadas en umbelas y sostenidas sobre un escapo, de colores variados que van desde rojos, blancos, rosados hasta anaranjados, a veces con estrías según la variedad. Fruto cápsula con semillas negras chatas. Se multiplica por semillas y por separación de bulbillos hijos, caso en el que las plantas tardarán aproximadamente dos años para florecer por primera vez.

Suelo para la planta Amarillys

Como la mayoría de las bulbosas, es importante plantarla en el sustrato adecuado, básicamente con un muy buen drenaje, resaca y materia orgánica.

Plagas y enfermedades de la planta Amarillys

Es atacada por pulgones, trips, cochinillas, caracoles y babosas que se alimentan de sus hojas. También por bacterias y virus que producen manchas rojizas o amarillentas en las hojas. En suelos con poco drenaje son atacados por hongos que pudren los bulbos.

¿Dónde cultivar la Amarillys?

Aunque no está muy difundido se usa para canteros, es interesante tenerlos en cuenta ya que muchas especies tienen hojas persistentes y colaboran en la estructura del cantero. Otras, como la mayoría de las bulbosas, tienen el efecto sorpresa causado por una espectacular floración.

Cuidados de plantas Amarillys

Es importante, antes de plantar los bulbos, hacer una buena fertilización de base con materia orgánica. Es una especie apta para el cultivo en macetas, incluso en el interior, por lo que es importante elegir el contenedor adecuado, siempre con una buena base de piedra o leca para facilitar el drenaje y un buen sustrato. Se planta dejando un tercio del bulbo expuesto a la superficie. Se regará aumentando la cantidad a medida que se va acercando la floración.