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Contempla las características del Roble

Las agallas de roble son unas curiosas bolas del tamaño de una nuez, de color marrón, provistas de unos piquitos que a menudo forman una corona, y de interior esponjoso y con aspecto acorchado.
Agallas de roble
Las agallas están presentes en numerosas especies y son estructuras de tipo tumoral inducidos por insectos y otros artrópodos, nemátodos, hongos e incluso bacterias. Estas agallas son la respuesta de la planta a la presencia del parásito en cuestión con un crecimiento anómalo de su tejido que intenta aislar el ataque o infección.
Según el individuo causante o la especie amenazada, este tejido de nueva formación adquiere formas muy variadas aunque todas con el mismo objetivo.
En el caso de las agallas de roble (Quercus ilexQuercus cocciferaQuercus faginea, Quercus rotundifolia, Quercus suber…), se producen por la picadura de un insecto de la familia de los himenópteros Cynípedos (familia Cynips) en los brotes jóvenes, para hacer la puesta, quedando protegidos los huevos por estas.
Por otra parte, llama la atención o curiosidad a nivel científico las generaciones alternantes de estos insectos. En otoño Dryophanta folii, ágama o asexuada, pone sus huevos en los brotes tiernos y yemas produciendo las pequeñas agallas de invierno; la siguiente generación emerge en los meses de abril a mayo. La forma sexuada del cinípido, Dryophanta taschenbergii hembra, una vez fecundada, pone sus huevos en las hojas de los robles produciendo las agallas de verano, incubadoras de la forma asexuada.
Destacar que estas agallas de roble son muy apreciadas por su riqueza en taninos.

El Abedul, un árbol de otoño

El abedul es un árbol perteneciente a la familia de las betulaceae. De hoja caduca, tienen un gran valor ornamental gracias al color plateado de su tronco y a la vistosidad de sus hojas cuando llega el otoño. Quizás por ello, algunos pueblos llamaron a este árbol “Dama de los Bosques”. Su presencia es constante en prácticamente toda Europa, así como también en algunas zonas de Siberia, Asia y norte de África.


Este árbol se adapta fácilmente a todos los climas y terrenos. Además de sus principios curativos, se emplea también en variadas aplicaciones industriales. En primavera podemos ver al abedul en todo su esplendor, porque nos muestra sus flores colgantes.

Simbolismo y tradiciones

Para algunas culturas, el abedul está muy relacionado con el mundo espiritual. Por ejemplo, algunas tradiciones afirman que trepar por su tronco otorga a quien lo realiza la posibilidad de obtener la iluminación espiritual. En el libro “La Magia de los Árboles“, Ignacio Abella dice que, el abedul es de gran importancia para los pueblos del norte, como los lapones, siberianos, indios de Norteamérica. En él encuentran la inspiración espiritual y el soporte vital. 

Arboles Árbol
Por la luz que desprenden las antorchas de abedul también se relaciona a este árbol con la espiritualidad, ya que al parecer la llama que produce la madera al arder es tan suave y tenue que invita a la meditación y al recogimiento.
En otras culturas este árbol, está muy presente en rituales y ceremonias. Los celtas utilizaban varas de este árbol en sus rituales de marcación de los límites tribales, así como también en las ceremonias estacionales. Para algunos pueblos, fue también considerado como un árbol sagrado. Otras tradiciones, dicen que representaba el equinoccio de primavera, y de hecho en algunas regiones de Europa es tradición que los enamorados cuelguen ramas de abedul en las ventanas de la mujer que aman como símbolo de amor.

Propiedades terapéuticas

ArbolesEn Rusia, era utilizado como: la savia como alimento, la corteza como papel, las varas para escribir mojándolas en tinta de madreselva y las antorchas para iluminar por la noche. Al igual que las varas de sauce, las de abedul también se utilizan para cestería, gracias a su formidable flexibilidad.La savia de abedul es un gran remedio para la gota y para disolver las piedras de los riñones. También como infusión, para combatir el reumatismo y las enfermedades del hígado.

Las hojas de abedul, preparadas en infusión, tienen propiedades diuréticas: favorecen la eliminación de líquidos, poseen propiedades antiinflamatorias, ayudan en los tratamientos de hipertensión así como a mantener buenos niveles de colesterol. También la corteza tiene propiedades terapéuticas ya que se puede utilizar en dietas de adelgazamiento.
Por todo esto, el abedul además de ser un árbol de gran belleza por su tronco plateado y sus preciosas hojas, contiene numerosas propiedades terapéuticas muy importantes para tener una vida sana.

Árbol decorativo: Liquidambar styraciflua

Descripción

»Es uno de los árboles decorativos más espectaculares.
»Es de hoja caduca. En otoño, se vuelven rojizas, amarillas o púrpuras, debido a la bajada de temperaturas.
»La altura puede variar entre los 10 y los 40 metros.
»Tiene alrededor de 10 metros de diámetro.
»Puede cultivarse como bonsái.


Cuidados

»Hay que regarlo frecuentemente.
»No suelen atacarle los parásitos, aunque hay que tener cuidado con los chupadores de savia
»Evitar los suelos calizos. El Liquidámbar prefiere los terrenos frescos y algo húmedos.
»No requiere una poda regular. Es más, al podarlo pierde su estructura piramidal.
»Sus raíces son delicadas, por lo que hay que esperar a que estén bien desarrolladas para plantarlo.


Curiosidad

»Su mejor época es el otoño, en el cual sus hojas consiguen colores muy intensos.
»Además de su uso ornamental, a veces se utiliza con fines herbolarios, gracias al storax, una goma que producen.
»Liquidámbar significa “ámbar líquido”. Su nombre proviene de la resina aromática que suelta su corteza.

La huerta en otoño

Cuando llega el otoño hay que preparar la huerta para el invierno, por lo que es el momento idóneo de recoger semillas y de dejar todo dispuesto para la próxima temporada. En esta época del año, se recomienda el cultivo de lechugas, remolachas, coles, repollos, zanahorias y vegetales verdes en general, para poder tener verduras frescas en nuestra mesa.


También se aconseja la preparación de los semilleros que ayudan a que nuestra cosecha crezca más rápido y sin apenas cuidados. Una vez que los cultivos aumenten de tamaño, serán transplantados para que su ciclo de desarrollo siga su curso.

Trabajo y dedicación en la huerta

JardínEn otoño hay que realizar tareas para elimninar todas las malas hierbas y mejorar la calidad del terreno y una preparación de invernaderos en donde se puedan refugiar las especies más delicadas. Asímismo, se deben hacer labores de abonado, plantación de árboles frutales, revisar los sistemas de riego, seleccionar las herramientas oportunas para realizar una tarea diaria de mantenimiento de la huerta, etc.
 
Las hortalizas de otoño deben recibir luz solar durante al menos seis horas al día, per ello es fundamental posicionarlas en un lugar donde reciban calor y deben ser protegidas de las habituales lluvias, heladas y granizos. Además, es el momento propicio para recoger los restos de la cosecha y utilizarlos para elaborar un compost natural.

Plagas otoñales

EsquejeRespecto al control de plagas debemos tener cuidado especialmente con las orugas en tomates, coles, lechugas, durante todo el verano y otoño. La mosca blanca también ataca a tomates, pimientos, berenjenas, judías, etc. Es detectada esta plaga por el amarilleo y decoloración de las hojas.
Los remedios naturales para eliminar a la mosca blanca son bastante eficaces. Por ejemplo, las aplicaciones con infusiones de productos empleados en agricultura ecológica, los lavados de la planta con agua jabonosa y la colocación de placas amarillas con pegamento en los invernaderos. Esto se usa para que el insecto se quede pegado atraído por el color. Éstas son soluciones óptimas que habitualmente consiguen acabar con el problema. 
 Orugas Caracol
Por último, los pulgones, presentes sobre todo en primavera y otoño en lechugas, habas, guisantes y pepinos, se pueden controlar eficazmente aplicando cada 10 días una solución jabonosa en los brotes dañados y, si el ataque es muy fuerte, se debe extender un insecticida específico.
Hay que cuidar adecudamente nuestro huerto no sólo en otoño, sino también durante todo el año, ya que los cultivos pueden sufrir el ataque de plagas y se pueden deteriorar con las enfermedades peculiares de cada especie. Además, es importante recordar que el exceso de lluvia provoca un deterioro de la cosecha, por lo que en todo momento debemos estar al tanto y proteger lo mejor posible la huerta en otoño, cuando es habitual sufrir la temida gota fría.

La mejor época para trasplantar: Otoño


El otoño está considerado como la mejor época del año para realizar el trasplante de plantas. Es incluso mejor que la primavera, pues las lluvias típicas de esta estación se encargan de las labores de riego de la flora.
Antes de empezar con este proceso, debes comprobar si tu flor o arbusto necesita realmente ser trasplantada. Para ello, hay que extraer toda la planta de su maceta  y ver el nivel de crecimiento que han tenido las raíces. Si éstas están muy compactas y no abarcan todo el contorno de la planta deberán volver a la maceta, pero en caso contrario estarán listas para el trasplante. 

Este proceso no sólo consiste en extraer una planta de una maceta a otra, pues también puedes jugar con la imaginación y aprovechar esta técnica para crear nuevas composiciones. También son importantes la mezcla de colores, así como la agrupación de especies que requieran los mismos cuidados. Así conseguirás que todas las plantas de la composición adopten un aspecto inmejorable.

El jardín se viste de rojo

Son muchas las especies que con la llegada del otoño colorean sus hojas con tonalidades doradas y anaranjadas hasta llegar en ocasiones al rojo intenso. Este es el caso de especies como el arce, manzano silvestre, parra virgen, etc., en donde los colores rojos se apoderan del ejemplar mostrando una imagen espectacular que pone fin al verano.
El arce es una de las especies más características del otoño, no sólo por el cambio de color de sus hojas que va desde los ocres hasta los tonos rojizos pasando por intensos dorados, sino también porque es un árbol que resiste a la perfección las temperaturas frías y no es muy exigente con el tipo de sustrato.

Tareas otoñales

Cuando se produce el cambio de una estación a otra es necesario que el jardín cambie completamente y se realicen una serie de tareas fundamentales para acoger al otoño en nuestra zona verde como se merece. En primer lugar es fundamental preparar el terreno para que las especies que se van a plantar gocen de un sustrato de calidad. Hay que limpiarlo de residuos, arrancar las malas hierbas, agregar arena, abono orgánico y los fertilizantes oportunos. También es fundamental cavar hoyos para poder colocar tus árboles y arbustos otoñales que le den un toque diferente a tu hogar.
Bosque Hojas
Otra de las funciones que debemos realizar es resguardar nuestras plantas frioleras en nuestros hogares o en estancias preparadas para su crecimiento idóneo. Además se debe de instalar en el jardín unos cortavientos, para que las especies más débiles no se deterioren con facilidad. Puedes colocar setos, paneles de madera, pantalla de canizo, mibre o brezo.
Cabe destacar que es el momento oportuno para plantar las plantas bulbosas que florecen desde finales del invierno. Es época también de colocar en el jardín las primeras especies bienales.

Plantas medicinales otoñales

Con la llegada del otoño y, con él, del frío, se hace necesario cuidar nuestro organismo y nuestras defensas mucho más que el resto del año, pudiendo tomar alimentos o suplementos que lo refuercen y que, en definitiva, puedan protegernos cuando nos sintamos débiles.
La fitoterapia cuenta entre su larga lista de plantas medicinales con una serie de virtudes especialmente indicadas para esta bella época estacional en la que nos encontramos. Podemos destacar el eucalipto que trata las afecciones del aparato respiratorio, el gordolobo contra el dolor y la inflamación de garganta y el tomillo entre otras.

Como crear un huerto en otoño

Comienzo por decirte que un jardín de otoño tiene un potencial importante que hay que aprovechar.
Las semillas se plantan en un suelo que ha sido calentado por el sol durante los meses de verano. Esto acelerará la germinación y las semillas no se pudrirán con tanta frecuencia como lo hacen en las condiciones de humedad de la primavera. Para tener la certeza de que muchas plantas crecerán, te recomiendo que siembres el doble que lo que normalmente lo harías, eso sí: siempre respetando los espacios de siembra.
Es más fácil tomar esta sencilla medida, que lamentar después, porque es un hecho que los pájaros, las ardillas y otros animales son voraces comedores de las semillas.
  • Donde plantar un jardín de otoño
Lo más recomendable para esta época es plantar el huerto de otoño en camas elevadas. Rastrilla el suelo en “camas” y haz caminos entre las plantas para facilitar el acceso al cosechar o desyerbar. Los canteros deben ser aproximadamente de unos 30 cms de alto. Su extensión puede variar, dependiendo del rendimiento que deseas de la cosecha. Mantén el suelo en canteros con suelo alivianado y toma medidas que aseguren un buen drenaje, ya que se puede llegar caminando por los caminos.

Como preparar tu huerta para otoño

Cuando llega el otoño hay que preparar la huerta para el invierno, por lo que es el momento idóneo de recoger semillas y de dejar todo dispuesto para la próxima temporada. En esta época del año, se recomienda el cultivo de lechugas, remolachas, coles, repollos, zanahorias y vegetales verdes en general, para poder tener verduras frescas en nuestra mesa.
También se aconseja la preparación de los semilleros que ayudan a que nuestra cosecha crezca más rápido y sin apenas cuidados. Una vez que los cultivos aumenten de tamaño, serán transplantados para que su ciclo de desarrollo siga su curso.

Trabajo y dedicación en la huerta

En otoño hay que realizar tareas para elimninar todas las malas hierbas y mejorar la calidad del terreno y una preparación de invernaderos en donde se puedan refugiar las especies más delicadas. Asímismo, se deben hacer labores de abonado, plantación de árboles frutales, revisar los sistemas de riego, seleccionar las herramientas oportunas para realizar una tarea diaria de mantenimiento de la huerta, etc.
Jardín Esqueje
Las hortalizas de otoño deben recibir luz solar durante al menos seis horas al día, per ello es fundamental posicionarlas en un lugar donde reciban calor y deben ser protegidas de las habituales lluvias, heladas y granizos. Además, es el momento propicio para recoger los restos de la cosecha y utilizarlos para elaborar un compost natural.

Plagas otoñales

Respecto al control de plagas debemos tener cuidado especialmente con las orugas en tomates, coles, lechugas, durante todo el verano y otoño. La mosca blanca también ataca a tomates, pimientos, berenjenas, judías, etc. Es detectada esta plaga por el amarilleo y decoloración de las hojas.
Los remedios naturales para eliminar a la mosca blanca son bastante eficaces. Por ejemplo, las aplicaciones coninfusiones de productos empleados en agricultura ecológica, los lavados de la planta con agua jabonosa y la colocación de placas amarillas con pegamento en los invernaderos. Esto se usa para que el insecto se quede pegado atraído por el color. Éstas son soluciones óptimas que habitualmente consiguen acabar con el problema. 
 Orugas Caracol
Por último, los pulgones, presentes sobre todo en primavera y otoño en lechugas, habas, guisantes y pepinos, se pueden controlar eficazmente aplicando cada 10 días una solución jabonosa en los brotes dañados y, si el ataque es muy fuerte, se debe extender un insecticida específico.
Hay que cuidar adecudamente nuestro huerto no sólo en otoño, sino también durante todo el año, ya que los cultivos pueden sufrir el ataque de plagas y se pueden deteriorar con las enfermedades peculiares de cada especie. Además, es importante recordar que el exceso de lluvia provoca un deterioro de la cosecha, por lo que en todo momento debemos estar al tanto y proteger lo mejor posible la huerta en otoño, cuando es habitual sufrir la temida gota fría.

Conoce el Espino de Fuego

 Aunque la especie Pyracantha coccinea florece durante los meses más cálidos del año, cuando comienza el otoño y aparecen sus abundantes y vistosas bayas la planta adquiere un atractivo especial.

Amarillas, anaranjadas o rojas -pero siempre en tonos muy intensos- las bayas del espino de fuego le confieren a la planta un colorido especial, y permanecen en ella hasta bien promediado el invierno. Y curiosamente, además del innegable carácter ornamental han sido muy utilizadas en culinaria, para la preparación de dulces e infusiones, como reemplazo del café.
Espino de fuego

Este arbusto suele medir entre 1 y 2 metros de altura, aunque en algunos casos puede llegar a los 4 metros. Sus hojas perennes tienen una coloración verde oscura, y las flores -también muy bonitas- son blancas. Lo mejor de todo es que el espino de fuego se adapta muy bien a prácticamente todos los suelos, y puedes ubicarlo en jardines semisombra o a pleno sol.
La multiplicación de la especie se puede efectuar por medio de semillas durante la primavera o el otoño, o bien en verano por medio de esquejes. Otra ventaja adicional es que el espino de fuego no necesita muchos cuidados: requiere poco riego y poca poda, y queda fantástico en setos o adornando las paredes del jardín.
Espino de fuego

Plantas especiales para bajas temperaturas

Mucha gente piensa que en invierno no podemos disfrutar de un jardín colorido y lleno de vida, pero sí que es posibles con especies que son resistentes y que se desarrollan en temperaturas extremas como la bergenia, el galanthus, el crocus y el heléboro. Es el momento de máximo esplendor de estas plantas y son las protagonistas de los meses más fríos.
Estas especies crearán en tu zona verde una explosión de color, por sus flores de tonalidades muy llamativas y vistosas. Es un gran acierto poder contar con plantas resistentes en inviernoporque no tendrás que renunciar a poder observar ejemplares con una amplia gama cromática.

Cuidados similares

A pesar de ser plantas muy diferentes y que provienen de zonas muy distintas, tienen unos cuidados básicos muy parecidos por su condición de plantas invernales. Los galanthus y los crocus son bulbos otoñales que suelen situarse en zonas donde puedan tener algo de sombra, en cambio el heléboro aparece en lugares soleados. Las hortensias de invierno, procedentes de Siberia prefieren situarse en lugares más sombríos junto a setos.
Flores Flor
Estos ejemplares no pueden desarrollarse en terrenos encharcados, porque necesitan sustratos profundos y bien drenados. Si se encuentran plantadas en zonas donde la nieve haga su aparición, cuando ésta se derrita hay que evitar que queden charcos alrededor, ya que podrían marchitarlas e incluso provocar la aparición de enfermedades.
Respecto al riego, normalmente las especies que se desarrollan y florecen en la etapa invernal no necesitan apenas agua, debido al frescor que el ambiente proporciona y a las continuas lluvias que aportan todo lo necesario a éstas para que crezcan. Sí que es recomendable realizar esta acción en el momento de la plantación y al final de su periodo vegetativo.
Flores Flores

Curiosidades de las plantas invernales

El galanthus es la bulbosa más temprana y crece muy bien si la plantas directamente en el césped. Así disfrutarás de una tonalidad blanquecina en tu jardín. Hay que tener cuidado con los caracoles, ya que esta plaga sobre todo afecta a la bergenia, por lo que hay que tomar la medidas oportunas para eliminarlos. Además, esta especie puedes encontrarla en setos, árboles altos e incluso en macetas.
Flor Flor
Cuando deje de florecer el heléboro se deben podar los tallos al ras y eliminar las hojas marchitas que puedan deteriorar la belleza de la planta. Los crocus son especies preciosas y son mucho más atractivos cuando se plantan en grupo.
En invierno también podemos disfrutar de plantas con flores maravillosas y de colores muy diversos. Por lo que es fácil tener un jardín vivo si sabes elegir las plantas más adecuadas.

Consejos para sembrar arboles para otoño e iniverno

Otoño e invierno son las dos mejores temporadas para plantar árboles. Durante los meses fríos, las raíces trabajan mejor en el suelo y emergen en primavera. La única dificultad por estos meses puede ser el suelo congelado y el tener que romper el suelo trabajando duro, pero una vez que se termina de picar el suelo, la plantación del árbol es simple.
1
Materiales necesarios:
  • Pala
  • Picota
  • Agua
  • Semillas
Instrucciones:
Escojan un árbol en un vivero local, ideal si investigan acerca de los árboles nativos de su zona, porque ese tipo de árboles tiene mayores posibilidades de supervivencia.
2
Localicen una parcela de tierra para plantar los árboles, tomando en consideración la forma del árbol y la altura a la cual puede llegar a crecer.
Caven un agujero de dos a tres veces más ancho que la semilla. Si la tierra esta dura, hay que picarla y romperla.
Hay que picar un espacio bastante más grande que el que ocupará la semilla, a fin que las raíces puedan crecer fácilmente en el suelo. Alrededor del agujero donde está la semilla, elaboren una berma y rieguen en suelo.
3
Rieguen la zona demarcada con la berma a fondo una vez cada dos semanas durante el otoño e invierno. No hay que sobrecargar con agua los agujeros ni dejarlos secarse, ya que la idea es que la tierra este siempre húmeda.
Otro punto de importancia a la hora de plantar árboles, es evitar las heladas, poniéndole protecciones de malla alrededor si es necesario a los pequeños arbolitos que recién germinan.

El césped en el otoño

Sembrar césped, tarea de otoño en el jardín
En la llegada del otoño es el mejor momento para plantar céspeden zonas cálidas se puede sembrar cuando la estación es avanzada.
Los primeros pasos son, preparar el terreno eliminando rastrojos y malas hierbas, una vez eliminado, se debe delimitar el área a sembrar con hilo y estacas, la cual nos servirá de guía a la hora de sembrar.
Se debe proceder a labrar el suelo a una profundidad de unos 30 cm, antes de sembrar las semillas, es recomendable echar una capa de tierra mezcla de materia orgánica y arena para que la semilla una vez que germine, genere una raíz que se expanda rápidamente.
Antes de comenzar la siembra es bueno humedecer la tierra, en forma de lluvia, para evitar lavar el suelo. Una vez realizada la siembra, volver a aplicar otra capa fina de la mezcla de tierra y luego esperar a que germine.
Los primeros riegos deben realizarse frecuentemente, de dos a cuatro veces por día, para mantener la humedad. Luego de dos o tres semanas, la hierba empezará a geminar, después de la siega, es conveniente aplicar un pesticida para evitar enfermedades.

Plantas de Otoño: Arce japonés palmeado

Arce japonés palmeado, planta colorida de otoño
Arce japonés palmeado, planta colorida de otoño. Es una especie de arce originaria de Japón, china y Corea. Pertenece a la familia de las Sapindácea, y su nombre científico es Acer palmatum, es más conocido como Arce japonés, Arce enano, Arce palmado púrpura, Arce japonés palmeado, Arce palmado japonés, arce japonés o Arce polimorfo.
Es un arbusto mediano o árbol de hoja caduca, alcanza una altura de 6 a 10 metros, raras veces llega hasta 16 metros. Su corteza es lisa, parda o grisácea con estrías pálidas, posee hojas lobuladas de colores púrpuras rojizos.
Sus hojas son muy decorativas por su color fuerte, luego se vuelven más tenue en el verano, tornando a un color rojo violáceo en otoño, el tamaño de las hojas van de 4 a 12 cmsA mediados de primavera aparecen racimos colgantes de pequeñas flores.
Las flores tienen 5 sépalos rojos o púrpuras y 5 pétalos blancuzcos. Su fruto es un par de sámaras aladas en ángulo obtuso, y miden unos 2 centímetros de longitud. La mayoría de las arceas maduran en verano, además es muy utilizada en las técnicas de bonsái.
Crece en lugares templados, suelos profundos, húmedos y fértiles,  puede ser cultivado durante toda época del año, aunque evitando que le dé el sol directo. Se debe ser cuidadosos al elegir el lugar de plantarlo, para no moverlo luego, porque se resiente.

Plantas de Otoño

La llegada del otoño no supone olvidar nuestro jardín, podemos seguir disfrutando de un jardín florido durante todo el año. Sin embargo, debes plantar vegetales perennes en de crecimiento. Este otoño podemos elegir plantas de follaje con vivos matices. Por ejemplo, te recomendamos las bulbosas, como las fresias, los tulipanes o los claveles. También el color de las hojas puede ayudar mucho a dar color al jardín. Las hojas de muchas plantas perennes herbáceas aportan tonos realmente bonitos al jardín durante el período otoñal. Tu jardín cobrará tonalidades brillantes de púrpura, amarillos y rojos.
No obstante, son muy comunes las gramíneas ornamentales, que combinan a la perfección con otras especies como los arbustos y las flores. Se pueden colocar en macetas soleadas o cerca de los caminos, ya que consiguen aportar vitalidad al entorno. Además, la ventaja es que este tipo de plantas necesitan muy pocos cuidados, aunque requieren la poda a finales del invierno, aunque a pocos centímetros del suelo. Así, cuando empiece la primavera, comenzarán a desarrollar un nuevo follaje de forma vigorosa. Tampoco suelen enfermar ni tener plagas. Los más comunes son el pennisetum y el miscanthus. El segundo, posee una altura mayor y presenta coloraciones de follaje diferentes.
Si tienes dudas consulta en un centro de jardinería, el otoño es una estación preciosa y muy interesante para las plantas. Ha llegado el momento de disfrutar de ellas al máximo.

Lo mejores arbustos de otoño

Si cualquier tipo de arbusto contribuye enormemente a la belleza del jardín durante todo el año, es especialmente en otoño cuando alcanza su máximo apogeo, porque sus hojas adquieren unos tonos muy brillantes y llamativos. Los arbustos, ya sean de hoja perenne o caduca, se pueden plantar en solitario, agrupados o junto a herbáceas, ofreciendo combinaciones muy interesantes.

Los de hoja caduca, como la buddleia de David y la hortensia, pierden sus hojas en otoño. Sin embargo, no hemos de desterrarlos del jardín por esta época, ya que despliegan unas formas muy curiosas en sus ramas.

Por otra parte, los de hoja perenne como el viburnum tinus y el ceanothus impressus conservan sus hojas todo el invierno. Es aconsejable poblar el jardín con este tipo de arbustos, puesto que resaltan frente a los anteriores gracias a sus variadas tonalidades. Las hay crema o amarillas y resultan muy valiosas en invierno porque aportan un interesante toque de color.

Su belleza natural

Existen muchas razones para elegir un arbusto, sus flores, sus bayas y, sobre todo, la belleza de su follaje. Mientras que la lila se cultiva principalmente por el encanto de sus flores y el cotoneáster por sus frutos, el royal purple combina ambas cualidades.

A la hora de diseñar un jardín, es fundamental tener en cuenta la presencia de estas plantas. Para lograr una construcción equilibrada se pueden alternar arbustos de distinta altura y forma. La variedad de colores que presentan también resulta muy atractiva para configurar un espacio verde.

Sus usos

Los arbustos se agrupan bien entre sí o con plantas herbáceas y anuales. Hay que tener en cuenta que algunos tipos quedan mejor aislados. Es este el caso de la magnolia, el membrillo japonés, el ceanoto y la piracanta. Sin embargo, existen otros que lucen más delante de un muro, donde sus rígidas ramas pueden dar apoyo a plantas trepadoras, como algunas variedades de la clemátide.

La mayor parte de ellos tardan años en lograr su máximo tamaño. Para rellenar el hueco que ocuparán estos arbustos en un futuro, se pueden plantar dalias.

Camelias



Son de hoja perenne y se clasifican según su flor: simple, semidoble, en forma de anémona, de peonia, de rosa, doble formal y doble irregular. Las hojas de éstos son verde brillante. La camelia japonica tiene flores blancas con el centro amarillo; la camelia J. rubescens major es una doble formal con flores rosa oscuro. Y la camelia J. Mathotiana presenta flores dobles formales de color rojo-rosa.

Magnolia Stellata



Esta planta tiene flores blancas con forma de estrella y numerosos pétalos, que están dulcemente perfumadas. Sus hojas son estrechas y de color verde oscuro.



Syringa Vulgaris


Las lilas tienen racimos de flores muy olorosas. Se trata de plantas cuyas flores son de colores muy variados que van desde el blanco y el crema hasta el púrpura, el malva o el rosa.


Azaleas



Son rododendros de hoja caduca. Son muy apreciadas por su fino follaje y sus vivos colores. Florecen a principios y mediados de verano. Sus flores son de gran tamaño y brotan en bonitos racimos. Las de algunas variedades son muy aromáticas. También hay azaleas perennes, con ramas más densas y flores más pequeñas, que no presentan una tonalidad amarilla, lo que las diferencia de las azaleas caducas.

Mas tareas para el otoño

– Realizar podas de limpieza de ramas secas y entresacado de ramas, para mantener el volumen deseado de enredaderas y arbustos. La poda controla dimensiones. 

– Incorporar compost a las macetas o jardineras en las que haya bajado el nivel de tierra, sin tapar el cuello de las plantas. 
– Dividir matas de las herbáceas que florecen en primavera y verano para que sus raíces, rizomas o tubérculos, no presionen las paredes de las macetas y causen rajaduras. 
– En zonas con heladas, mantener el follaje para que proteja las raíces hasta los primeros calores primaverales. En la latitud de Buenos Aires o lugares protegidos, cortar el follaje para que no desluzca la planta. 
– Controlar que los drenajes de las macetas que estén en perfecto estado, de no ser así agujerear con un taladro los laterales inferiores para que drene el exceso de agua. 
– Trasplantar las especies que hayan desarrollado un gran volumen aéreo durante el año, a macetas más grandes con un sustrato compuesto por tierra negra, humus de lombriz, resaca, turba y perlita, para lograr un mejor crecimiento primaveral. 

Aprende a renovar las plantas del jardín en otoño

Época de resiembra 


No se apuren demasiado con la resiembra de otoño ya que suelen haber olas de calor en abril y pueden afectarla. Debe pelarse bien el pasto con la máquina y sembrar. Si el césped estuvo bien fertilizado en verano, no colocar nada más. Pasar un “barre hojas” de plástico para que la semilla caiga y entre en contacto con la tierra. Si hay rocío o está recién regado, esperar a que se seque, de lo contrario las semillas se pegarán a las hojas del césped y no caerán al suelo donde deben germinar.


Multiplicación de los lirios 

Es momento de separar los Iris germánica, especialmente si los rizomas se amontonan unos sobre otros. Si se dejan así, pronto decaerá su espléndida floración. Levántelos con una horquilla y separe todo rizoma que no tenga raíces. Corte las hojas de forma triangular, las del centro del abanico serán las más largas. Es fundamental incorporar harina de hueso en el suelo, haciendo un nevadito, más o menos dos puñados grandes por m2. Introducir bien la harina en la tierra. Luego plantarlos en forma de trebolillo, dejando la mitad del rizoma a la vista. 


Hacer gajos 

Aprovechar los últimos días de temperaturas agradables para hacer gajos. Corte el gajo justo debajo de una yema (foto 1), apenas lastimándolo y cubra esta herida con hormona de enraizar (foto 2). Achique el volumen de hojas a la mitad y deje tres ojos para estar bajo tierra y tres ojos para afuera del sustrato (foto 3). No usar gajos muy largos. Luego coloque en una mezcla de perlita semifina mezclada con turba, en medida de 2 partes de perlita por 1 de turba. Para hacer sus gajos trate de usar ramas no muy lignificadas, pero tampoco muy verdes 

Tareas para cuidar el jardín en otoño

– Recordar que es importante hacer una 2ª etapa para eliminar el grillo topo, que tanto daño ocasiona al césped y a los canteros. Preferentemente, usar el granulado, ya que no es tóxico para los pájaros. Una vez controlado el ataque, ya no es necesario esparcir el granulado por todo el césped. Es preferible anotar dónde aparecieron los montículos de tierra en primavera, y aplicar sólo en esas zonas, porque las larvas no hacen montículos de tierra molida. 

– Dividir plantas que se quieren regalar, o ubicarlas en otro lugar del jardín, siempre reduciendo la cantidad de follaje por lo menos en un 50%. 
– Las rosas deben fumigarse, con fungicida, hasta que termine el calor y la humedad. Toda hoja amarilla e infectada que caiga al suelo de los rosales debe recogerse y arrojarse a la basura, y nunca colocarlos en el mantillero. 
– Mantener limpias y afiladas las herramientas, especialmente la pala de puntear y las tijeras de podar. A éstas últimas, después pasar por las cuchillas un algodón o paño con alcohol. 
– Revisar el riego y controlar que los picos no hayan quedado muy bajos o escondidos entre las plantas, después del crecimiento durante el verano. Según el clima y régimen de lluvia, ir reduciendo los tiempos de riego. 

Plantas de poco sol

Si te estás iniciando en el mundo de la jardinería y no sabés qué plantas poner en tu jardín, acá te damos algunas sugerencias para espacios donde no abunda la luz

Acanthus mollis (cucaracha): 
herbácea perenne de gran follaje y floración en primavera y verano. Prefiere suelos húmedos y fértiles. Distancia de plantación: 70-90cm.


Si te estás iniciando en el mundo de la jardinería y no sabés qué plantas poner en tu jardín, acá te damos algunas sugerencias para espacios donde no abunda la luz

Iris sibirica: 
herbácea caduca de suelo húmedo y floración primaveral. En el mes de julio pierde el follaje pero vuelve a brotar en el mes de septiembre. Existen variedades con diversos colores. Distancia de plantación: 30-40cm.


Si te estás iniciando en el mundo de la jardinería y no sabés qué plantas poner en tu jardín, acá te damos algunas sugerencias para espacios donde no abunda la luz

Azalea indica: 
arbusto perenne que florece en el mes de septiembre, en distintos colores de acuerdo con la variedad (blanco, rosado, fucsia). Necesita suelo bien ácido (plantar con turba o pinocha). Distancia de plantación: 60-80cm.


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Mentha rotundifolia ‘Variegata’: 
herbácea perenne de hábito rastrero e invasora. Es la más prolija y atractiva de las mentas. Su follaje se conserva variegado incluso en la media sombra. Debe podarse por lo menos dos veces por año para incentivar nuevas brotaciones. Distancia de plantación: 25cm.


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Zantedeschia aethiopica: 
siempre verde que crece en áreas templadas, y florece desde la primavera hasta el verano. Requiere suelo húmedo o mojado. Debe protegerse del frío. Distancia de plantación: 60cm.


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Saponaria officinalis: 
herbácea perenne de flor blanca o rosada. Florece desde la primavera hasta finales del verano. Es muy invasora; debe podarse intensamente en el otoño para controlar su avance. Distancia de plantación: 25-30cm.

Las plantas de tu Balcón también se afectan por el otoño

Es época de plantar, sobre todo arbustos de hoja persistente como Ilex, Pittosporum o Viburnum. 
También pueden trasplantarse las herbáceas perennes que ya florecieron: agapantos, tulbagias, bulbines, Stachys, hemerocalis. 
Si tiene trepadoras que ya florecieron, como por ejemplo jazmín solanum, jazmín azórico y jazmín de leche, deben podarse para que mantengan una buena forma y tengan una floración abundante la primavera siguiente. 
Es momento de retirar las florales de verano y reemplazarlas por las de otoño-invierno: violas, pensamientos, prímulas, coquetas, caléndulas, 
violetas de los Alpes. Se incorporará una capa nueva de tierra suelta con humus y harina de huesos en los recipientes. 
En aquellos arbustos que tienen una floración estival importante (jazmín del cabo, hortensias) y que requieren acidez en el suelo, se notará un amarilleo de las hojas e incluso su caída al final del verano. Deberán, entonces, fertilizarse por vía foliar, pulverizando con un producto férrico y aplicando un fertilizante granulado completo en el suelo. 
Entre los árboles y arbustos que, con la variación del color de sus hojas, darán un toque de colorido otoñal, pueden elegirse: N

Como cuidar el pasto en otoño

– Las especies de primavera y verano se irán deteriorando. Aún es posible eliminar el pasto miel si las temperaturas son altas, pulverizando con MSMA (Metarsonato), pero irá apareciendo el molesto pastito de invierno (Poa annua). 
– En regiones de inviernos muy fríos, en los que las bermudas (Cynodon dactylon) entran en dormición, se pueden eliminar con glifosato o paraquat todas las malezas que vegetan en invierno, en tratamientos desde las primeras heladas fuertes. 
– Si deseamos un césped verde durante el invierno, el otoño es el momento de sembrar rye grass (Lolium multiflorum) en densidades desde 150 hasta 500 kg por hectárea, con una fertilización simultánea de 150 kg de fosfato diamónico (18.46.0). 
– Si no contamos con riego por aspersión, es preferible una primer siembra entre el 15 de marzo y el 15 de abril, buscando temperaturas frescas, con la mitad de la semilla propuesta. El resto lo sembraremos más adelante, al acercarse los primeros fríos y a un nivel de humedad más seguro.